El irlandés, esa obra maestra de Scorsese llamada a revolucionar la historia del cine haciendo una película histórica de mafias de más de 3 horas de duración… dirán lo que quieran, pero a mí me ha parecido un peñazo.
Maleficent: Mistress of Evil (titulada Maléfica: Dueña del Mal en Hispanoamérica y Maléfica: Maestra del Mal en España) resulta que no es tan mala, al fin y al cabo.
1917 nos cuenta una pequeña lucha contrarreloj, dentro de la I GM. El propio Sam Mendes, directory guionista, nos dice que la historia se basa en una historia que les contaba su abuelo de pequeños… las batallitas del abuelo.
Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Seita y Setsuko son hijos de un oficial de la marina japonesa que viven en Kobe. Un día, durante un bombardeo, no consiguen llegar a tiempo al búnker donde su madre los espera. Cuando después buscan a su madre, la encuentran malherida en la escuela, que ha sido convertida en un hospital de urgencia.
Deborah Winters, James Huston, Scott Bankston, Red Mitchell, André Chimene, Damon Merrill, Hank Amico, Blue Deckert, Michelle Watkins
Sinopsis de «La lámpara»
Un grupo de adolescentes pasan furtivamente la noche dentro de un lúgubre museo de historia natural. Una de las chicas es la hija del director Al Wallace. Esa misma mañana han recibido en el museo una lámpara procedente de Irak a la que le suponen 3000 años de antigüedad y que será la culpable de que la juvenil escapada acabe en un sangriento y trágico suceso.
Dougray Scott, Joely Richardson, Stephen Graham, Brian Cox, Vanessa Redgrave, Jason Priestley, Ewen Bremner, Shane Taylor, Troy Glasgow, Andreas Hoppe
Sinopsis de «El día de los trífidos»
El mundo estaba al borde del colapso energético cuando se descubrió que el aceite extraído de unas extrañas plantas, los trífidos, podía sustituir a los combustibles fósiles… hasta que una potente tormenta solar resulta menos inofensiva de lo que se esperaba y deja ciega a la mayor parte de la población mundial. Entonces se revela el terrible secreto detrás de las granjas de trífidos.
Lana Clarkson, Katt Shea, Victor Bo, Frank Zagarino, Susana Traverso, Dawn Dunlap, Armando Capo, Andrea Barbieri, Tony Middleton, Andrea Scriven, Roberto Catarineu, Matilde Mur, Lucy Tiller, Ivan Green, Theodore McNabney, Ricardo Jordán, John Head, Daniel Seville, Eva Donnelly
Sinopsis de «La Reina de Barbaria»
Un pacífico pueblo bárbaro es atacado por las hordas del tirano Arrakur, que violan, asesinan y capturan aleatoriamente a los pobladores para ser vendidos como esclavos o usados como luchadores en la arena. Tres mujeres sobreviven y se disponen a liberar a sus compatriotas.
Tres amazonas y un tirano
La Reina de Barbaria es una de esas películas que ya no transmiten nada bueno desde el mismo título elegido para distribuirla… porque vale que «La Reina Bárbara» podría tener connotaciones secundarias no deseadas, pero ¿qué tiene de malo «La Reina de los bárbaros» o «Reina salvaje» (tal como se la conoció en Sudamérica)?
Parte de un acuerdo de diez proyectos entre la productora New Concorde de Roger Corman y Aires Productions de Héctor Olivera; Corman quería producir cintas de espada y brujería de bajo presupuesto para sacar provecho del éxito de Conan el Bárbaro, mientras que Olivera quería financiar proyectos más personales con los beneficios del acuerdo. Vista parte de la filmografía posterior de éste último, podría decirse que consiguió en parte lo que buscaba.
Pura caspa de bajo presupuesto. El guión es un churro, la historia es de lo más simple y lineal, los diálogos dan vergüenza, las actuaciones son inexistentes y las coreografías de lucha se cayeron del presupuesto… Con muchas similitudes con Las mujeres vikingo y la serpiente del mar (1957), dirigida por el propio Corman, a quien le gustaba mucho aprovechar y reciclar todo.
Cosas a destacar: que dura un poco más de una hora y la presencia de la modelo-barra-actriz Lana Clarkson, especializada en el papel de bella guerrera desde Deathstalker (1983), también parte del acuerdo mencionado antes.
Kurt Russell, Steven Seagal, Halle Berry, John Leguizamo, Oliver Platt, Joe Morton, David Suchet, BD Wong
Sinopsis de «Decisión Crítica»
Un conocido terrorista islámico es detenido. Tras ser entregado a las autoridades norteamericanas, miembros de su grupo negocian su liberación, después de cometer un atentado en Londres y secuestrar un avión Boeing 747 lleno de pasajeros en el que embarcan una bomba de gas nervioso que tienen intención de hacer explotar en Washington.
Stan & Ollie es una recreación libre de los últimos años de una de la mejores parejas de humoristas del séptimo arte, con un ligero matiz crepuscular, sin llegar a ser plenamente dramática o sombría, aunque el tono cómico general no evita que la lagrimilla asome en alguna que otra ocasión. Dirige Jon S. Baird y protagonizan de forma magistral Steve Coogan y John C. Reilly.
Stan y Ollie (conocidos en español como «El Gordo y El Flaco»), se embarcan en su gira de despedida ahora que su época dorada parece haber quedado anclada en el pasado. Con la ayuda de sus respectivas mujeres, Lucille e Ida, ambos logran conquistar al público de las salas de Reino Unido gracias a su peculiar manera de interpretar y de entender el mundo.
No estamos ante un biopic al uso, en el sentido de que no se trata de una saturación de datos biográficos, no incide demasiado en hechos personales y no profundiza en la época en la que se ambienta ni entra en polémicas sobre el trabajo con los grandes estudios y las injusticias de la fama (aunque lo menciona de pasada).
La narración es bastante plana y sin riesgos; hay algunos aspectos de la historia que no se dejan claros del todo. La película empieza a finales de los años 30, cuando la popularidad de la pareja empezaba a decaer. Se produce una ruptura entre ambos por problemas con el productor Hal Roach y se nos da a entender que no vuelven a trabajar juntos hasta principios de los 50, momento en el que se centra mayormente la cinta, durante una de las giras británicas de los cómicos en un intento por recuperar reconocimiento popular y llamar la atención de la industria para hacer una nueva película. Dicha ruptura no fue tan definitiva, pues volvieron a reunirse en diversos proyectos durante los años 40.
No obstante, como ya digo, la peli no pretende ser una biografía exhaustiva, sino que busca ofrecer un maravilloso retrato de las dos personas detrás de los personajes, tal como refleja el título original incidiendo en sus nombres de pila. Y, de paso, rinde un grandioso y merecidísimo homenaje hacia esos dos genios de la comedia.
No puedo terminar sin destacar las magníficas caracterizaciones de Steve Coogan y John C. Reilly interpretando a los dos protagonistas, no solo recreando su apariencia física, gracias a una soberbia labor de maquillaje y prótesis, sino también con gestos faciales, lenguaje corporal, miradas, movimientos… tal como se puede apreciar, por ejemplo, en la reconstrucción de algunos de los gags de Laurel & Hardy.