Archivo de la categoría: Críticas

La mensajera (2019) – mucho mejor de lo esperado

Cartel de La mensajera

La mensajera no deja de ser un refrito de Transporter, que ya era un refrito de mil historias anteriores, pero aún así le he encontrado cosillas para entretenerme y, desde luego, me ha gustado mucho más que las fantasmadas de Jason Statham.

Un mafioso quiere matar al único testigo que puede testificar en su contra, y para ello contrata a una mensajera que, sin saberlo, entregue una bomba que lo va a matar.

Imagen de La mensajera

Siendo críticos, como a veces nos gusta ser, La mensajera es un thriller un poco bastante fallido. Intenta muy en serio forzar situaciones de suspense, como podríamos esperar de un thriller de acción con mafiosos por un lado y una heroína con las cosas claras por otro, sin embargo debe ser la narración, o la forma de contar las cosas que no termina de enganchar como debiera.

El malo de cómic, mal dibujado, y los diálogos absurdos no ayudan a limpiar esta sensación, y tener actores de la talla de Oldman y Kurylenko para hacer esto, no deja de verse como «la típica peli mala con 2 famosos para tener algo de público». Para ver después de comer.

Sin embargo, con toda esta tonelada de mi*rda, he conseguido no engancharme pero sí entretenerme, y ha sido gracias al personaje de Olga Kurylenko. No me malinterpretéis (hoy), las escenas de acción están bastante guay y las de conducción también. Algún momento de comedia con el testigo a proteger (protagonizado por Amit Shah) ayuda a rebajar la poca tensión de algún otro momento.

Lo malo del personaje de Olga es que le faltan trazos. No sabemos nada de ella hasta casi el final de la película, y lo que nos dan no resulta suficiente para poder dibujarla correctamente. La actriz lo hace guay, pero si el personaje que te dan no está completo, no puedes hacer mucho más por él que darlo todo y que no se note.

Al final resulta una película de dobles juegos e inesperados giros de guion, para sorpresa de nadie, porque son bastante predecibles todos ellos.

Así que, para mí, por suerte, La mensajera, lejos de ser una gran película, me ha parecido entretenida sin más. Ideal para los fans de las películas de acción que tengan un poco de alergia a la adrenalina testosterónica que plaga las pantallas del género.

Disponible en Prime Video…

La batalla por Sebastopol (2015) – aaaasuuuuuuca

Cartel de La batalla por Sebastopol

La batalla por Sebastopol nos muestra un retrato edulcorado de la llamada Dama de la muerte de la URSS, Lyudmila Pavlichenko, una francotiradora que tiene en su palmarés un total de 309 bajas nazis durante la segunda guerra mundial. Ojo, bajas confirmadas… que igual son más.

Liudmila Mijáilivna Pavlichenko también tiene en su biografía el haber sido la primera persona de la Unión Soviética en haber sido formalmente invitada a la Casa Blanca

Lyudmila Pavlichenko es una joven estudiante rusa que, durante la guerra, se vio obligada a alistarse en el ejército en el año 1941. La chica resultó ser una francotirador nata; su impresionante habilidad y destreza la hacen destacar entre hombres y mujeres por igual. Al ver en Pavlichenko una amenaza tangible, el alto mando alemán da ordenes de eliminar a la muchacha a cualquier precio.

Imagen de La batalla por Sebastopol

– Y cuantos hombres has matado?

+ Hombre no, nazis… 309.

Hace relativamente poco hice una review de otra película similar, la biografía de Kalashnikov, otra biografía edulcorada sobre otro episodio importante de la historia de la URSS y del mundo armamentístico. Hoy le toca el caso a una mujer importante, quizá de las más importantes de la historia del S.XX, amén de todas las científicas olvidadas por los libros de historia.

Fotografía de Lyudmila Pavlichenko
Lyudmila Pavlichenko, la de verdad

Lyudmila se convirtió en el terror para los nazis, gracias a la efectiva propaganda soviética y la sola mención de su nombre hacía temblar a los soldados del bando ario, mientras que enorgullecía a los de la facción roja.

Podríamos pensar, con cierta lógica, que La batalla por Sebastopol se va centrar en dicho enfrentamiento, sin embargo durante toda la primera mitad de la película lo que tenemos es un rápido relato de cómo Lyudmila pasó del instituto al ejército, y cómo fue ganando méritos en el frente mientras alternan con escenas del campo de batalla y pequeños eventos que no aportan nada en absoluto, como relaciones, supuestos romances o enfados familiares y, con algo más de relevancia, su relación con Anna Eleanor Roosevelt, primera dama de los EEUU.

La estructura narrativa de La batalla por Sebastopol se basa fielmente en el relato que la propia Anna Eleanor Roosevelt hace sobre su encuentro con la francotiradora soviética.

A partir de la segunda mitad de la película tenemos más escenas de acción, y algunas francamente espectaculares, como el ataque aéreo nazi a los barcos soviéticos. Una crudeza acojonante y unos efectos especiales que no te esperas en una película biográfica. Brutal.

Con todo, la película no deja de ser otra muestra propagandística de lo grande que es/fue la URSS y lo han hecho por el hoy llamado mundo libre. Entiendo que el director, Sergey Mokritskiy (Ucraniano) intenta de algún modo apaciguar un poco las tensiones existentes hoy en día entre Rusia y Ucrania, otrora pueblos hermanos… si lo ha conseguido o no queda patente en nuestra historia reciente, y la respuesta es: No.

Aún siendo una película biográfica e histórica, no resulta para nada aburrida, ni lenta. La narración es ágil y los momentos tranquilos se ven rápidamente acompañados de eventos de tensión y/o acción como contrapunto. Es por esto que no puedo más que recomendar echarle un ojo a La batalla por Sebastopol.

Disponible en Prime Video…

Y para finalizar, la canción que Woody Guthrie, quien también aparece en la película, le dedica a Pavlickenko. No es una maravilla, pero el estribillo es pegadizo.

Apunte histórico

Lyudmilla no es, ni de lejos, la mayor francotiradora de la IIGM, ni de Rusia… el récord lo lleva Mihail Ilyich Surkov, con 704 bajas. En este enlace podéis ver el ranking de este triste episodio de la historia: http://wio.ru/galgrnd/sniper/sniper.htm

Policías corruptos (2016) – lo que pasa en Las Vegas

Cartel de Policías corruptos, de 2016

Policías corruptos es un amago de thriller tranqui, sobre dos polis en horas bajas que abren los ojos ante la posibilidad de ganar una pasta gansa. Lejos de ser un peliculón, y a pesar de su minimalismo, no resulta aburrida en absoluto.

David Waters y Jim Stone son dos policías que descubren una caja fuerte secreta mientras colaboran con la unidad de pruebas del departamento de policía de Las Vegas. La codicia por hacerse con dicho contenido les llevará a corromperse… e incluso a luchar por sus vidas.

Imagen de Policías Corruptos, de 2016

Digo que Policías corruptos es un amago de thriller porque no hay ninguna situación de suspense real (salvo un pequeño subidón al final) ni nada que te tenga con los nervios a flor de piel. Es todo muy tranqui, pero bien.

La química entre Nicolas Cage y Elijah Wood es magnífica, y cómo resuelven las situaciones de patanería llegan a ser francamente divertidas, en una película que a priori no debería serlo tanto. Es un contraste simpático, y estás esperando a que la caguen en cada momento, y cuando efectivamente la cagan te sorprendes soltando un «pero cómo la cagas así?», cuando realmente lo estabas esperando y deseando.

Los peores policías hacen los mejores delincuentes.

La producción es muy simple, muy pocas localizaciones y mucho set de rodaje. Minimizamos gasto y no reducimos credibilidad, ya que la película va de «hacer un butrón» y la luz del día brilla por su ausencia.

El tándem formado por los hermanos Alex Brewer y Benjamin Brewer consigue que Policías corruptos funcione como debe. Alex se estrena en el cine, y Benjamin firma su segunda película. Esta es la primera juntos. Funcionan como uno, no se notan personalidades diferentes y todo se mantiene en un tono oscuro con pinceladas de humor, y alguna de humor negro.

Os recomiendo ver esta película. Aunque le tengáis tirria a Nicolas Cage, realmente hace un trabajo cojonudo en esta peli y hace gala de esa vis cómica que tiene y a veces deja que se asome.

Disponible en Prime video…

Los exterminadores (2013) – sólo matan nervios ópticos

Cartel de Los exterminadores

Hola, me llamo Brais y soy adicto… adicto a las películas de mi*rda que sabes que lo son desde que le das al play y aún así sigues viendo, y te miras hasta los créditos por ver si mejora, pero no lo hace. Hace poco he visto Los exterminadores, y os voy a contar un poco.

Después de años de proteger a la Tierra de invasores alienígenas, un equipo de elite de operaciones secretas conocidos como «Los Exterminadores», deben pasar a retiro obligatorio. Pasan algunos años y un nuevo peligro extraterrestre amenaza con destruir al mundo.

Imagen de Los exterminadores

Llamada Los exterminadores, o Invasión Roswell en otros foros. Dirigida por un señor llamado David Flores, director de otras joyas como Boa vs Pitón (2004) o Mandíbulas 2 (2007). Supongo que durante todo el rodaje se ha limitado a estar sentado en su silla leyendo el periódico y diciendo «a positivar» sin levantar la mirada de los crucigramas, porque si no, no me explico tanta mi*rda.

La historia… en fin, han necesitado un total de 4 guionistas (Karen O’Hara, Macy Lao, Jackson Stewart y Berkeley Anderson) para escribir este zurullo que no resulta demasiado diferente a Independence day, tanto en tramas como situaciones.

Resulta que Los exterminadores eran un grupo de 5 fulanos con pistolas de plástico del chino (LITERAL) que mataban al típico alien verde/gris de cabeza grande y ojos saltones. Como se hicieron viejos los retiraron del servicio activo, y ahora que han vuelto los aliens, pues tienen que volver a la primera línea.

El total del ejército no tiene más armas que esas 5 plasticurris, que ni siquieran tienen ellos, sino que las guardaba uno de los 5 fulanos. El resto van con sus fusiles que no les hacen ni mi*rda a los aliens, que ahora ya no son los típicos aliens del imaginario, sino señores con un chándal con brilli brilli, un casco y unas protecciones de motocross. Supongo que al editor de los efectos se le acabó la versión de prueba de la app del móvil y decidieron cambiar de estrategia.

Entre las armas de plasticazo y los aliens de centro de drogodependencia nos vamos haciendo a la idea del nivel presupuestario de la película… por no hablar de las capacidades interpretativas de los actores, a cada cual peor que el anterior.

Los exterminadores es un zurullo, pero es un zurullo con un PERO mayúsculo, y es que han tenido la suficiente inteligencia como para no tomársela en serio cuando la hacían, y gracias a esa dejadez impostada, han conseguido crear una «joyita» con la que aún te puedes echar unas risas

Juego de espías (2020) – pobre Tom Clancy

Para seguir la racha que estaba llevando de cine de espías, unión soviética, guerra fría, Tom Clancy y tal, me dije: bah, y si ponemos Juego de espías a ver si hay una buena historia y de paso nos echamos unas risas? Spoiler: sale mal.

Un operativo de la CIA que cree no tener sentimientos (Dave Bautista) queda a merced de una niña de 9 años (Kristen Schaal) después de que se le asignase la misión de vigilar a su familia

Juego de espías no tiene nada que ver con Spy Game (Juego de Espías) de 2001, dirigida por Tony Scott con Robert Redford, Brad Pitt y Catherine McCormack, entre otros.

Parece que cada X años en Hollywood rescatan la idea de hacer una película de comedia/acción involucrando niños de por medio y el methostias de turno que tenga la agenda libre para el rodaje. Tuvimos Poli de Guardería en 1990 con Schwarzenegger, Un canguro superduro en 2005 con Vin Diesel, El supercanguro en 2010 con Jackie Chan y Poli de guardería 2 en 2014 con Dolph Lundgren… y las que me dejaré en el tintero. Seguro que The Rock tiene unas 400 películas del palo con niños.

Ahora tenemos a Dave Bautista en Juego de espías, quien saltó a la fama por hacer de Drax en Guardianes de la Galaxia: un personaje que habla poco, apenas se mueve y cuando lo hace es para dar hostias como panes. Un papel a su medida.

Lo malo es que en esta película tiene que hablar, tiene que moverse y tiene que transmitir y convencer… lo que viene siendo «actuar», y no le sale. Es, de lejos, lo más acartonado que he visto en mucho tiempo, y mira que he visto mi*rda últimamente, eh, pero el Dave aquí se lleva el Oro a la estática. Lo haría guay en Mar Adentro.

Respecto a la película en sí, Juego de espías es cliché tras cliché… niña muy lista que se las hace pasar canutas al súper agente de la CIA, malos muy malos que quieren «algo» que tiene la niña, situaciones ridículas, momentos comiquetes, un malo de chiste…

La película no da para mucho, o para nada, pero si se tolera es por la buena química que se muestra entre Bautista y Coleman (la niña), llega a ser medio creíble, y por lo menos hace que no te quieras arrancar los ojos a media cinta.

Si no tienes nada más que ver, pues ya lo siento. Y si por los avatares del destino decides darle al play, espero que lo poco entretenido que encontré sea suficiente para ti también.

Os dejo el tráiler de Juego de espías.

The Boy 2: La maldición de Brahms (2020)

Cartel de The Boy 2, de 2020

Si bien hace poco os recomendaba The Boy, que es un poco cliché pero tiene cosas bien hecha y merece la pena descubrirlas por uno mismo, no puedo decir lo mismo con The Boy 2, o La maldición de Brahms, pues es un zurullo.

Si no has visto la primera, te recomiendo no seguir leyendo, y si has visto la segunda, estás a tiempo de seguir así.

Una joven familia se muda a una mansión sin ser conscientes de la aterradora historia que ha marcado su historial durante décadas. Allí, el miembro más joven de la familia hace un nuevo amigo: un muñeco con forma humana al que llama «Brahms».

Imagen de The Boy 2

A partir de aquí con Spoilers de la primera película

En el final de The Boy vemos cómo Lauren Cohan y el chico de los recados consiguen escapar como pueden y, dando por muerto a Brahms, abandonan la casa. Unos planos finales nos revelan que el Brahms debe estar imbuido por el espíritu de Michael Myers o Jason Voorhees, porque después de clavarle un par de veces en el pecho un destornillador de 30cm sigue vivito y coleando.

En fin, que se queda solo en la casa «arreglando el moñeco», que no es una metáfora de quedarse haciendo una paja, sino arreglando literalmente el muñeco con pegamento y tal. Bueno, seguro que pajas no hubo pocas, pero no es de lo que estamos hablando hoy aquí… aunque doy por hecho que en ese ático había estalactitas de lefa colgando del techo. Lefalactitas.

Y llegamos a 2020 y tienen que hacer una continuación, claro, porque si la primera era un aprobado raspadito, ahora tenemos que mejorarlo, verdad? pues no.

La primera película tenía un punto de originalidad, en que eliminaban todo componente sobrenatural al descubrir que el muñeco no estaba poseído, sino que lo manejaba el propio niño, que ya no lo era, y que vivía como una rata en un cuarto perdido de la mansión. En The Boy 2 han decidido darle un componente sobrenatural, y es algo que ni necesitaba, ni queda bien.

Para empezar, la primera parte no dejó ningún cabo suelto, y aunque tuviera un final muy continuable, no había mucho más que contar, por lo que no era necesario hacerlo.

Y para seguir, la familia se muda a la casa, y si has visto recientemente la primera parte, entiendes que vamos a ver una «repetición» de la historia… la gente se muda, alguien encuentra al moñeco y Brahms desde dentro de las paredes empieza a manipular cosas.

Esto último sería lo lógico y esperable, ¿verdad? Pues no, aquí William Brent (director de ambas) ha decidido innovar.

  • La película ya no se sitúa en la mansión victoriana cojonuda en la que se desarrolló la primera parte, sino en «la casita de invitados». Esto es un malus, pero supongo que no había presupuesto para alquilar la casa guapa.
  • El muñeco no estaba poseído, sino que era una herramienta de Brahms para asustar. Ahora está poseído, se mueve, habla y hace cosas.
  • El muñeco estaba hecho mierda y pegado con loctite… ahora aparece enterrado y en perfecto estado.

La parte positiva es que durante The Boy 2 nos van lanzando guiños a los que vimos la primera parte, y los que no la vieron pueden rellenar los huecos de información faltante.

Quizá esto último sea lo único positivo, porque ni el reparto ni la historia en si son para tirar cohetes.

Pues nada, como dice la sinopsis, el evento traumático que pesa sobre la familia es un asalto a su piso por parte de un par de maleantes. Esto deja al chaval tan acojonado que desarrolla un miedo atroz y lo deja sin habla. La familia decide irse a «esta casa» para presionar el botón de reset.

En un paseo para conocer los alrededores el crío encuentra al moñeco de Brahms enterrado en medio del bosque, un poco sucio pero en perfecto estado, lo que ya choca con la última escena de la primera parte, en la que el muñeco estaba hecho trizas y lo estaban encolando. Siendo un muñeco de cerámica, sería imposible dejarlo como lo encuentran en esta segunda parte, aunque digan «parece que ya lo habían roto, y vuelto a unir».

Le pegan una lavada y lo dejan mejor que nuevo.

La madre, maliterpretada por Katie Holmes es la primera en notar cosas raras con el bicho y se empieza a contagiar al resto, hasta el punto que el crío recupera el habla, pero únicamente con Brahms… y aquí empiezan a pasar el resto de cosas.

A partir de aquí no voy a revelar nada más, porque entraríamos en spoilers innecesarios. Resumiré todo en que The Boy 2 no merece la pena, porque por si sola no funciona, y como secuela menos aún. Tiene tantos agujeros que no hay aquaplast suficiente en el mundo para arreglarlo.

Un punto muy positivo que tenía la primera parte era la fotografía, a manos de Daniel Pearl. En esta nueva entrega han tirado de Karl Walter, y el cambio ha sido a peor. Ahora estamos ante una estética telefilme que no ayuda a creer que estés ante una buena película.

Así que, si puedes evitar verla, hazlo, y si no puedes evitarlo, procura tener alcohol a mano.

Tráiler de The Boy 2 La maldición de Brahms

Disponible en Prime Video…

Un par de spoilers

En la segunda mitad de la película, el cazador de cuento, siempre escopeta en mano, dice que el Brahms humano murió «después de matar a una persona y casi matar a dos», lo que entendemos que es el final de la primera película. Dan a entender así que murió después de arreglar al moñeco a la perfección.

El cazador nos desvela también que el problema no era el Brahms humano, sino el muñeco, que lleva pasando generación tras generación y haciendo maldades a su paso. Explicaría esto la actitud/actuación el Brahms humano en la primera película y los eventos que vimos? No mucho.

Meter estos elementos sobrenaturales después de haberlos descartado en la primera película me parece un mal intento de estirar un chicle que nunca ha existido, y es normal que mucha gente piense que es una tomadura de pelo.

Y la mayor tomadura de pelo es el final final con el crío poniéndose la máscara del Brahms humano y «quedando poseído»… pero no quedamos hace un rato en que el malo era el muñeco? Ahora ya no? Lo dicho. Caca.

The Boy (2016) – maldito niñato

Cartel de The Boy

The Boy es una historia típica bastante recurrida en el cine de terror, en la que un muñeco cobra vida, o parece hacerlo, y comienzan a pasar cosas alrededor del protagonista, en este caso Lauren Cohan. Si esas cosas pasan de verdad o no, queda al descubrimiento del espectador.

Greta Evans es una joven americana que acepta trabajar como niñera en Inglaterra huyendo de su pasado. Para su sorpresa, el niño al que tiene que cuidar es un muñeco a tamaño real. Además, en el cumplimiento de su trabajo tiene que seguir unas reglas muy estrictas. Cuando se queda sola, Greta desobedece las normas, lo que desencadena una serie de eventos perturbadores que la llevan a convencerse de que el muñeco podría estar vivo.

Imagen de The Boy

El personaje de Lauren Cohan, Greta, no se extraña de que una pareja de viejos quieran que se quede a cuidar a su niño, sin embargo parece que se tome a broma que el niño sea en realidad un muñeco espeluznante, que, aún por encima, hay que seguir una serie de reglas para cuidarlo. Por ahora ya nos podemos imaginar un híbrido de Muñeco Diabólico y Gremlins.

Durante la explicación de los deberes, podemos sacar de una pequeña charla que el hijo real de los viejos ha fallecido, y los viejos creen que, de alguna manera, está dentro del muñeco.

En cuanto terminan las presentaciones de personajes y deberes contractuales, los viejos se van de vacaciones y Greta se queda sola.

Sea bueno con él y él será bueno con usted. Sea mala con él…

Haciendo lo que haría cualquiera con 2 dedos de frente, Greta pasa de todo. Los viejos están como cabras y me voy a ganar un dinero fácil. Lo primero que hace en cuanto se queda sola es tapar al moñeco con una manta.

A partir de aquí comienzan los clichés del género…

  • Ruidos sospechosos en la casa? Es una casa vieja, serán las tuberías. Es una casa vieja, será alguna rata. Es una casa vieja, está construida sobre un cementerio indio.
  • Se mueven las cosas de sitio? Lo habré movido sin darme cuenta. Igual se cayó y fue rodando al piso de arriba sin enterarme, puede pasar. Igual el vaso no existe y estamos en una simulación de matrix.
  • Hay truenos y relámpagos? Va a venir un susto justo después de un momento de tranquilidad.

Obviamente todo empieza apuntando a la imaginación de Greta, pero poco a poco vamos entrando en materia.

No revelaré nada más, porque la película es bastante disfrutable y mola ir enterándose de las cosas sin que un bloquero de mi*rda te diga lo que ocurre paso a paso. Me voy a centrar un poco más en el apartado técnico, que es donde la película destaca bastante.

The Boy es espectacular a nivel fotográfico. David Pearl ha hecho un trabajo cojonudo, igual que había hecho previamente en La matanza de Texas (1974) y en el remake de 2003, así como Aliens vs. Predator: Requiem (2007), Viernes 13 (remake de 2009), o por último en Mamá y Papá (2017). Ninguna es una película espectacular como tal, ni son pilares del cine de terror (a excepción de La matanza de Texas), pero fotográficamente tienen mucho que decir.

La mansión en la que se desarrolla la película está guay, y la iluminación de las estancias ayuda mucho a meternos en el pellejo de la prota.

La banda sonora, sin embargo, abusa del susto con golpe de orquesta, pero era lo esperado.

Con todo, The Boy me ha parecido una película muy disfrutable, aún cayendo en varios clichés, por lo que no puedo hacer más que recomendarla.

Disponible en Prime Video…

Ojo! En Amazon tiene una escena post-créditos que es… el inicio de la película, pero sin sonido! xDDD

War Pigs (2015) – puedes obviar esta película

Cartel de War pigs

War Pigs, o Comando War Pigs en España, es una película bélica ambientada en la IIGM con Dolph Lundgren como uno de los protagonistas principales, sin ser él quien lleva el peso interpretativo.

Una unidad de inadaptados conocidos como War Pigs debe ir detrás de las líneas enemigas para exterminar nazis por cualquier medio necesario.

Imagen de War pigs

War Pigs es bastante mala y aburrida. Los diálogos son de parvulario, la puesta en escena es tosca, los pocos momentos de acción y tiros no tienen ese toque de «emoción» que puede hacer que le subamos nota. Los efectos especiales, cuando los hay, no son nada del otro mundo.

Ni siquiera podemos verla con la excusa de aprender algo de historia, porque su relato es una pura invención propagandística yanki que nadie se cree.

Dolph Lundgren está por estar, porque ni da hostias, ni patadas, ni nada de lo que sabemos que puede hacer. Una fregona con peinado militar podría hacer un papel igual- Mickey Rourke era mejor que no estuviera; tiene la cara tan desfigurada por las operaciones de estética que da un poco de asquete mirarlo.

Os dejo el tráiler y mi recomendación para no verla.

Disponible en Prime Video para pasar de ella.

Si queréis ver algo que merezca la pena y se llame igual, mirad este vídeo.

El exterminador (2016) – entretenida pero no más

El exterminador es una de esas producciones de Blumhouse que hicieron como si fueran palomitas de maíz. Debieron encontrar un horfanato de guionistas y los adoptaron a todos. Ahora los tienen esclavizados en un sótano encadenados a una máquina de escribir, y cada semana sacan un título nuevo.

Sin necesidad de ir más lejos, la película es entretenida por algunas situaciones, pero no le da para aprobar. Muchos homenajes, muchas licencias, muchos plagios y ojos negros sacados de un capítulo de Buffy, pero poca chicha.

Imagen de Aaron Eckhart en la película El Exterminador, de 2016

Un exorcista poco convencional tiene la capacidad de introducirse en el subconsciente de los poseídos, pero tropieza con serias dificultades cuando tiene que ocuparse de un niño dominado por un demonio al que ya se enfrentó en otra ocasión.

Aaron Eckhart nos presenta a un Exorcista rebelde, algo jamás visto (ejem), que tiene la capacidad de meterse en la cabeza de los poseídos y «sacarlos de la posesión», obligando así al demonio a salir por patas del cuerpo poseído.

Una película de exorcismos tiene que aportar algo diferente a todo lo ya visto anteriormente, no llega con cambiar las caras y las ambientaciones, tiene que haber más, y si no lo hay, tiene que haber «algo» que te mantenga atrapado 90 minutos sin querer dejar de ver.

Cartel de El Exterminador, de 1980.
El Exterminador, de 1980. No tiene nada que ver con esta película, pero la foto mola mogollón.

Con El exterminador no ocurre, llega un momento en que deseas que se acabe de una vez para poder ver otra cosa, y cuando miras el reloj te das cuenta de que aún queda más de la mitad de la película. Pero como soy un poco masoquista, pues ya me encargo yo de verla completa para poder advertir a los que vengan detrás.

El prota, por momentos, queremos que nos recuerde un poco a John Constantine (Eckhart sería un buen Constantine), pero se queda en un deseo, porque en cuanto se pone a actuar, te das cuenta de que tanto él como el resto del reparto están como, no sé… ensayando? Con pocas ganas de hacer su actuación creíble. Y es una pena, porque el personaje al que interpreta es interesante y te pones de su lado desde el inicio de la película, pero le falta desarrollo e interpretación.

El Exterminador es más pretenciosa que efectiva, pero al menos los amantes del género tendrán la suerte de ver un par de efectos especiales logrados, que no dan para levantar la mediocridad, pero al menos es un aliciente. Es lo que, en mi caso, no sitúa la película en una mi*rda, sino en algo entretenido sin más.

En resumidas cuentas, no la recomiendo, pero si te toca verla, espero que te entretenga lo suficiente.

Disponible en Prime Video…

Y ahora algo que tiene poco que ver… una banda llamada Grupo Exterminador con su ranchera «Reparar tu corazón».

Hellitosis: La leyenda de Bocapestosa

Hellitosis: La leyenda de Bocapestosa, Hellitosis: The Legend of Stankmouth, o Hellitosis a secas, es una mierda de película. Literalmente.

Se desliza… se arrastra… se caga… un asesino enloquecido con una enfermedad única que le da un nuevo significado al término «boca sucia» en este repugnante clásico.

Hellitosis surge de una campaña de Indiegogo fallida, en la que sólo obtuvieron el 10% de lo pretendido.

En esta campaña, creada por el propio director de esta mierda, daban unos alicientes muy interesantes para animar a la gente a colaborar. Desde un rollo de papel higiénico usado y firmado por el director, hasta uno de los zurullos ensangrentados que salen en la película, pasando por unos caramelos mentolados o un enjuague bucal. La verdad, no se me ocurre nada para que esta campaña haya salido tan mal.

La película empieza con un embustero This movie is completely based on true events, algo que a todas luces es más falso que los estudios de cine del director. Lo que sí es cierto es que, accidental o premeditadamente, Hellitosis es una versión extendida y retorcida del cortometraje de Eduardo Casanova «Eat my shit», del que ya nos hicimos eco en el blog en 2015.

En fin, 5 fulanos van a visitar una casa en venta/alquiler, y no sólo no escapan de allí por el intenso olor a mierda, ni siquiera porque haya mierda por las paredes, o botellas de whisky con mierda, o porque esté todo cerrado a cal y canto (con las ventanas tapiadas), o porque suenen pedos en todas las esquinas… pues se quedan y se ponen a visitar la casa y todas y cada una de las habitaciones.

Sólo uno de ellos parece medio cuerdo y menciona la mierda y olor, el resto «como si no pasara nada». Vale que dos de ellos sean de la inmobiliaria, pero los otros 3 visitantes no, y 2 parecen querer autoconvencerse de que «el sitio tiene posibilidades».

Pues en la casa hay un señor con tetas que tiene un ojete en la cara y el cuerpo embadurnado de caca, y que se dedica a matar gente. Ahora tiene a 5 elementos, a cada cual más retrasado, metidos en sus dominios.

La primera en caer es la que parecía más normal, pero llevaba un buen rato en la casa practicando el antiguo arte del fornicio con uno de los de la inmobiliaria. El señor cagao la atrapa cuando va a visitar el infecto cuarto de baño y la termina matando en una escena deplorablemente cutre y mal hecha… todo aderezado con sonidos de aplicación de pedos.

Llegados aquí tengo que hacer un breve recordatorio: esta película es una mierda. La producción es patética, la historia, al margen del caraculo, es un sinsentido de proporciones épicas, los actores son de mercadillo y el guion también (escrita por el director).

Fotografía de Lloyd Kaufman, quien tiene su aparición en Hellitosis.
Lloyd Kaufman

Sin embargo, tiene cierta gracia la condenada… los actores, a sabiendas de que lo que van a hacer es un zurullo antes de que la película salga publicada, no se lo toman nada en serio y se nota que se lo están pasando bien, y eso se llega a transmitir al espectador. La fotografía es especialmente buena, algo sorprendente para una película de esta clase (buena cámara y conocimientos de iluminación, supongo) y añade un contraste de profesionalidad que choca muchísimo con todo lo demás.

A mitad de película tenemos un pequeño interludio donde nos cuentan un poco de dónde salió el caraculo, con una estupenda aparición de Lloyd Kaufman, director de El vengador tóxico, entre otras miles de maravillas de Troma.

Como se puede sospechar, poco a poco van cayendo uno detrás de otro con escenas de mierda (literal y figuradamente), así que no diré más sobre la «historia». Sólo os dejaré mi recomendación para buscarla y verla, acompañados de colegas por favor…

Tráiler de Hellitosis

Y si queréis verla, aprovechad, porque está en Prime Video. Eso sí, buscadla a propósito, porque no os va a salir en las recomendaciones.