Un grupo de jóvenes estudiantes de medicina deciden pasar unos días en una cabaña en las montañas noruegas con el fin de practicar deportes de nieve, beber mucha cerveza y desatar las neuronas hormonas, pero no contaban con un antiguo mal que está a punto de resurgir…
Yoshiro Kamogawa es un típico estudiante de secundaria de un pequeño pueblo japonés. Un día se despierta con la capacidad de leer la mente de los demás, una habilidad que pretende usar para salvar el mundo de alguna forma, siempre que, de paso, consiga impresionar a la bella Sae Masami, la nueva estudiante que se ha mudado de Tokyo. Pero no es el único que tiene poderes síquicos.
Cuando su padre muere, Lynn y su hermano menor David, tienen que mudarse a casa de sus abuelos. Pero no saben, que sus abuelos estan locos y lo único que quieren es venganza.
La casa de la abuela me llamó la atencion por su sinopsis, aparentemente similar a La visita (2015). Y digo aparentemente porque ese resumen, que se puede encontrar en diversas páginas de cine, no tiene mucho que ver con la película en sí y, en cierta forma, puede considerarse un spoiler importante de los últimos 5 minutos.
Sicópata perroflauta esperando el autobúsNo es lo único tramposo por aquí. El título es muy engañoso, debería ser «La casa del abuelo» o, como mucho, «La casa de los abuelos», porque para lo que hace la pobre señora… El poster, por otro lado, nos induce a pensar en terror, mansiones embrujadas y espectros, y tampoco es un buen indicativo de lo que vamos a encontrar.
¿Y qué nos vamos a encontrar entonces? Sin entrar en (muchos más) spoilers: después de la muerte de su padre, Lynn y David van a vivir con sus abuelos maternos, con los que ya habían vivido siendo muy pequeños, cuando sus padres se separaron, hasta la muerte de su madre. Desde el momento en que llegan son acosados por una misteriosa mujer, que los espía a distancia.
– ¿Esa es tu hermana? ¿La gorda?
– No, es aquella de allí.
– Si yo tuviera una hermana asi, me la tiraria.
Emoción, intriga…
El momento de intriga llega cuando los chicos ven como el abuelo envenena a la mujer, la golpea repetidas veces con una pala y la mete en el congelador XD Posteriormente se justificará diciendo que fue una medida preventiva para intentar manejar ellos mismos a esa loca. No, no es una comedia disparatada. Ah, y la mujer sigue viva después de todo…
¿Un cuchillo como defensa? Mejor cogerlos todos…En fin, la historia toca varios géneros (suspense, misterio, terror sicológico) sin decantarse por ninguno; pasan muchas cosas y se abren subtramas que no se desarrollan ni se sabe a qué vienen (el sueño, el asesinato, el túnel de desagüe bajo los campos y su leyenda…) transmitiendo la coherencia de un producto que se ha ido montando sobre la marcha, con un par de giros de guión que no encajan nada con lo contado previamente.
Cartel curioso, tráiler oscuro, simple y funcional, sinopsis atractiva y minimalista… Calle Cloverfield 10 apunta a ser un thriller tranqui. Partimos con la base de la duda de ¿qué será lo que ocurre? ¿catástrofe nuclear? ¿plaga zombie, alienígena? ¿todo está en la mente de John Goodman y sus invitados sufren su locura?
La producción de Zashchitniki progresa adecuadamente y, por fin, tenemos un banner vertical y un primer trailer de verdad, después de varios clips y avances. Como tampoco ha salido información nueva sobre la peli, para no repetirnos os enlazo a algunas de las diferentes entradas que hemos ido publicando sobre la misma desde abril de 2015 😉
Colton West es un famoso actor de películas de acción ochenteras que sobrevive actuando en producciones de bajo presupuesto. El mismo día que tiene una pequeña discusión con el director de su último trabajo empieza a registrarse una curiosa actividad volcánica bajo Los Angeles: erupciones de lava y arañas gigantes que escupen fuego…
Loca academia de mataarañas
En Lavalantula, Syfy reúne a buena parte del reparto de la saga Loca academia de policía, con Steve «Carey Mahoney» Guttenberg al frente.
La trama de base es muy parecida a Sharknado: el protagonista tiene problemas familiares y debe reunirse, primero con su esposa, y, después, con su hijo, a través de la invasión de aracnidos ígneos del centro de la Tierra. Finalmente, su participación en la salvación de la ciudad ayuda a mejorar sus relaciones familiares.
Incluso hay un pequeño crossover. En Lavalantula, el protagonista se cruza con Fin Shepard, que está muy ocupado encargándose de los tiburones (ver trailer más abajo). En Sharknado 4, Fin solicita ayuda a su amigo Colton, que le presta su coche «Christine» (sí, el de Stephen King).
De todas formas, la historia es bastante divertida, es dinámica y son apenas 80 minutos que se pasan en un suspiro.
Hay algún momento bastante majete para amantes de las escenas más truculentas, como cuando le queman la cara hasta el hueso a una de las víctimas o la inoculación y nacimiento de pequeñas lavalántulas en alguno de los secundarios.
Los mayas tenían un nombre para ellas: Lavalantulas
Los efectos especiales son mínimamente aceptables, excepto en el enfrentamiento con la reina Mamalántula y algún momento puntual más.
El director, Mike Mendez, también es el responsable de la araña de culo gordo, así que podemos decir que está familiarizado con el tema.
Anna es una chica enfermiza, inadaptada y melancólica. Su madre adoptiva decide enviarla con unos parientes a un pueblecito de la costa donde su salud debería mejorar. Allí se siente atraida por una mansión abandonada junto al mar y entabla amistad con una misteriosa chica llamada Marnie.
El círculo se va cerrando lentamente y, aunque se despejan algunas dudas, no se revelan muchos de los interrogantes que revolotean por la serie casi desde el principio.
El puente de los espías es la típica película yanki, pro-yanki, que cada año o cada 2 tiene que sacar a relucir a la Unión Soviética, los alemanes y lo malos que son todos en el mundo salvo en los USA, que son todos muy buenos. Aunque aquí tengo que reconocerle a Spielberg ciertas patadas que le mete al sistema para dejar patente que no son todos tan buenos. Seguir leyendo El puente de los espías (2015) – una guerra fría, pero templadita→