El puente de los espías (2015) – una guerra fría, pero templadita

puente de los espías
El puente de los espías es la típica película yanki, pro-yanki, que cada año o cada 2 tiene que sacar a relucir a la Unión Soviética, los alemanes y lo malos que son todos en el mundo salvo en los USA, que son todos muy buenos. Aunque aquí tengo que reconocerle a Spielberg ciertas patadas que le mete al sistema para dejar patente que no son todos tan buenos.

La película narra los hechos sucedidos en 1957 en Norteamérica de la detención del espía ruso Rudolf Abel y su enjuiciamiento, cuya defensa se encargó al abogado James B. Donovan y también el posterior Incidente del U-2, ocurrido en 1960, en el que un avión norteamericano cayó derribado en la Unión Soviética, en plena Guerra Fría. A Donovan se le encomendó negociar el intercambio de Francis Gary Powers, el piloto del avión norteamericano derribado, por Rudolf Abel.

puente espías

Tom Hanks no me gusta, quien me conoce lo sabe bien. Al igual que Meg Ryan o Denzel Washington no soy capaz de ver al personaje, sólo al actor… Y, aunque tengan películas muy buenas todos ellos (salvo Meg Ryan), siempre será un handicap.

El puente de los espías tiene ese mismo problema, pero me quedaré con algo de lo escrito en el párrafo anterior: es una película muy buena, así que con cerrar un poco los ojos cuando salga Tom Hanks, si te ocurre lo que a mí, la disfrutarás mejor.

La historia, por difícil que parezca, está basada (o inspirada) en hechos reales, y quizá son las licencias históricas que se han permitido lo que alejan la verdad de la ficción, pero como desconozco cuales son dichas licencias, no puedo opinar al respecto más allá de que me parece muy inverosímil… aunque cierto. Muy american dream y todo eso.

mark rylance puente de los espías

Lo mejor de lo mejor de la película es el ruso, Mark Rylance y sus pocas frases. Por algo se llevó el Óscar y el BAFTA al mejor actor de reparto.

-Usted nunca se preocupa?

-Ayudaría?

Fotográficamente impecable, recreación histórica sobresaliente, vestuario excelente, música genial (Thomas Newman se sale)… A nivel de producción la película merece todos los premios habidos y por haber.

Merece mucho la pena, aunque seas Hanksfóbico.

Aviso, son más de 2h de película, pero no tiene bajones en el ritmo.