El último cazador de brujas (2015) – tedio a dolor

el ultimo cazador de brujas

Cuando salieron los primeros carteles y tráilers de El último cazador de brujas me dije: Bueno, tiene una pinta interesante, habrá que verla. Si me hubiera parado ahí, habría estado mejor, pero no, tuve que verla. A ver, no digo que me arrepienta, pero tenía cosas que hacer que seguro eran más interesantes que esta película, y más entretenidas, como depilar a mi gato o algo así.

Otro de los motivos que me incitó a verla era el reparto: Vin Diesel me suele caer majo, aunque es peor actor que un tordo de perro blanqueado por el sol, Michael Caine se sale en todo lo que hace, pero en esta película está muerto el 98% de la misma (siento el spoiler), y Elijah Wood sale muy poquito y (ahora me callo el spoiler).

El último cazador de brujas es un aburrimiento. Llevas 60 minutos, te das cuenta de que llevas 60 minutos, pero sientes haber perdido 120, y esa sensación no ayuda a que los 40 minutos restantes se pasen mejor.

Si la hubieran llamado Van Helsing II, habría podido colar como secuela, porque Vin Diesel hace unas veces de Van Helsing y otras de John Constantine para eliminar a las brujas malas del mundo.

La historia es bastante cutre (por clásica y  no carente de clichés del género ‘héroe maldito’) y la resolución de la misma es más cutre aún. Me recordó a muchas cosas ya vistas. No resulta una película nada original. Sí, los efectos son muy chulos, pero no son lo principal en una película (al menos no en la que yo quería ver hoy).

En fin, que si quieres aburrirte más de 1 hora y media, esta es tu película.