Múltiple (2016), su nombre es Legión

Sinopsis

Hace tiempo que las divisiones mentales de personas que sufren el trastorno de identidad disociativa fascinan a la ciencia, sin que esta pueda darnos respuestas, pero se cree que algunos casos llegan a manifestar atributos físicos únicos correspondientes a cada personalidad. En otras palabras, hay un prisma cognitivo y fisiológico para cada una de las personalidades dentro de un mismo ser.

Suspense por partes

Múltiple es la última película (de momento) del controvertido director M. Night Shyamalan y, personalmente, creo que es su mejor obra hasta la fecha, aunque el mérito sea mayormente de James McAvoy y su(s) interpretacion(es), y sin duda, también de Anya Taylor-Joy.

Aclarar que, sin llegar a ser un fans del director, no considero que todas sus pelis sean la polla con cebolla, sí que me parecen de aprobado alto, casi notable en algunos casos. Excepto, por supuesto, Airbender. El último guerrero, que es un truño indefendible; After Earth podría haber sido más digerible contando con un actor de verdad como protagonista; y La visita, que muchos consideran “el regreso de Shyamalan” es bastante vacía y llena de trampas argumentales muy mal hilvanadas.

Curiosamente, Múltiple también supone un regreso. Un regreso a un género de moda hoy en día, pero que Shyamalan ya tocó en sus dos primeras pelis conocidas: los superhéroes. Con un tratamiento muy interesante del trastorno de personalidad múltiple aplicado a la ficción (los casos reales no son tan interesantes), una atmósfera y una ambientación muy cuidada y elaborada, y un desarrollo de la trama que va de menos a más, hasta llegar a un clímax explosivo, lo más llamativo de la película es lo que no se llega a contar.

En la historia hay algunas carencias que se intuyen, pero no llegan a explorarse por completo. Por ejemplo, parece evidente que hay algo raro en el personaje de Casey, más allá de lo que sí nos explican en la peli, y su relación con Kevin (y sus personalidades) es cuando menos curiosa en algunos momentos. Probablemente una subtrama a explorar en la previsible secuela, ya confirmada a día de hoy.