Durante una noche, parásitos alienígenas invaden y toman el control de los cerebros de anfitriones humanos. Shinichi Izumi, un estudiante de secundaria, evita el ataque pero haciendo que el parásito se aloje en su brazo derecho, estableciéndose entre ambos una relación simbiótica que los convierte en una entidad única y diferente.
Gigantescas naves espaciales aparecen sobre las mayores ciudades de planeta. Sus ocupantes, bautizados por la prensa como Overlords, anuncian que sus intenciones son pacíficas y bajo su influencia se instaura un nuevo orden mundial que acaba con todas las guerras y lleva al planeta hacia una utopía.
El Dr. Horrible es un científico malvado y algo mediocre que lleva un video blog con sus actos de malignidad. Sus objetivos son entrar en la Malvada Liga del Mal de Caballo Loco e impresionar a Penny, la chica que le gusta, con la que coincide en la lavandería pero con la que no se atreve a hablar.
Uno de los elementos que suele haber en toda serie de ciencia ficción, o en gran parte de ellas, es la existencia de una Inteligencia Artificial. Aunque tampoco tiene que ser exclusiva de la ciencia ficción. En nuestros días nos podemos encontrar con inteligencias artificiales, aunque no tan avanzada como nos muestran las series futuristas.
Otro elemento que podemos encontrar en multitud de series, sea cual sea su género, y hasta se podría decir que se vuelve indispensable, es el de contener una pareja protagonista; ya sea hombre-mujer, dos mujeres o dos hombres. Pero el caso que me ocupa hoy no se trata de ninguno de estos tipos.
Con este post damos inicio a una renovada sección de Zinemaníacos: las críticas de series, que intentaré ir publicando de manera regular.
Para empezar he pensado en Dark Angel, una serie de inicios del siglo XXI (¡qué lejos ya queda!), ya finalizada y que consta de dos temporadas. Una serie de la que podemos sacar mucha chicha de la que hablar, pero de la que destacaré lo que más me llamó la atención en el momento que descubrí esta serie. Lo recuerdo bien, la emitía la cadena FOX España por las tardes, de lunes a viernes.
El final de la primera de The Strain me decepcionó mucho, podrían haber cerrado ahí la serie, de una forma digna, pero no, decidieron seguir la novela y cagarla.
La segunda temporada, entera, fue una mierda monumental, aburrida y lenta. No recuerdo ni un solo episodio del que decir algo bueno, notorio o siquiera curioso.
Después de un par de episodios de la tercera reconozco que me enganché; una temporada mucho más dinámica, con más acción, menos pausas, mejores personajes (Quinlan es un fenómeno), pero llegamos el último episodio.
La segunda temporada de «Ansatsu Kyoshitsu» adapta la segunda mitad del manga del mismo nombre. En su momento, ya hice una reseña sobre la primera temporada con bastante información sobre su premisa, contenido y desarrollo, que no voy a repetir ahora.
Una criatura de color amarillo con tentáculos, a la que bautizan como Korosensei («profesor imposible de matar») destruye parcialmente la Luna, dejándola en un cuarto creciente permantente, y amenaza con destruir la Tierra en el plazo de un año. Korosensei demanda convertirse en profesor de la clase 3-E del instituto Kunugigaoka, cuyos alumnos serán los únicos a los que les permitirá intentar asesinarlo sin tomar represalías. Para motivar a la clase, el gobierno promete una recompensa de 10 mil millones de yens para el que mate al nuevo profesor. Es hora de empezar el segundo semestre y enfilar la recta final hacia la posible destrucción del planeta.
Secretos, mentiras y revelaciones
Después del viaje de vacaciones con el que acabó la temporada anterior, empieza el segundo semestre con el esquema de episodios autoconclusivos que sirven para desarrollar a los personajes. De todas formas, la trama se va complicando y vamos a tener más minisagas, se van a revelar misterios, hay sorpresas inesperadas, va a haber algún giro de guión un poco forzado y vamos a descubrir que algunas cosas que nos habían contado eran mentira.
«Por supuesto que podemos pelear, pero como ambos somos secretos de estado, primero busquemos un lugar apartado, y después nos iremos todos juntos de barbacoa a averiguar formas para asesinarme.»
Hora de jefe final
En definitiva, la serie es un poco más de lo mismo, continuando y cerrando la historia. Si has visto y te ha gustado la primera parte, obviamente, tienes que ver esta segunda, que, además, es mucho mejor.
Acción, humor, diversión y, sobre todo, o por debajo de todo, lecciones sobre la vida, los medios de educación y la confianza en uno mismo como medio para prosperar en la vida (en serio).
Han pasado ocho meses desde la detención del asesino de Lakewood y la pandi de Emma se va de excursión a una isla donde Noah y Stavo pretenden investigar la matanza cometida por Anna Hobbs en los años 30 para su segundo libro sobre asesinatos macabros.