Why don’t you play in hell? (2013), amor, cine y pasta de dientes

Why don't you play in hell? - poster

TÍTULO ORIGINAL:
Jigoku de naze warui?

NACIONALIDAD:
Japón

AÑO:
2013

DURACIÓN:
129 min.

DIRECTOR:
Sion Sono

GUIÓN:
Sion Sono

MÚSICA:
Sion Sono

FOTOGRAFÍA:
Hideo Yamamoto

REPARTO:
Jun Kunimura, Shin’ichi Tsutsumi, Fumi Nikaidou, Tomochika, Hiroki Hasegawa, Gen Hoshino, Tak Sakaguchi, Itsuji Itao, Hiroyuki Onoue, Tetsu Watanabe, Tasuku Nagaoka, Akihiro Kitamura

Sinopsis de “Why don’t you play in hell?”

Disparatado enredo en el que se ven involucrados un grupo de aficionados cineastas que quieren ser profesionales, dos familias de yakuzas que llevan más de 10 años enfrentadas y una ex-estrella infantil de anuncios de televisión que ya ha pasado la adolescencia.

Histrionismo nipón extremo

El Dr. Orloff ya hizo en su día una reseña sobre Why don’t you play in hell? y estoy completamente de acuerdo con que la película no es tan redonda como Love Exposure (2008) o Cold Fish (2010), pero claro, éstas son dos cotas muy altas que alcanzar.

Why don't you play in hell? 01

La cinta en sí es un homenaje y un repaso a gran parte de los géneros habituales en el cine japonés. Con una estructura narrativa que juega con la ficción dentro de la ficción, en muchas ocasiones se hace difícil distinguir lo que es “real” de lo que es metraje rodado dentro de la peli, una fantasía onírica o el recuerdo distorsionado de uno de los muchos protagonistas.

Why don't you play in hell? 02

La primera mitad es un cúmulo de casualidades en el que vemos como se entrecruzan diferentes historias, situaciones y personajes. Todo ello nos conduce al clímax de la cuestión, una delirante masacre entre dos grupos de yakuzas, que es grabada y coreografiada como parte de una película realizada por aficionados. Todo un baño de sangre y miembros cercenados de lo más exagerado, extremo e inverosímil.

Why don't you play in hell? 03

El tratamiento de la narración, la mezcla entre “realidad” y “fantasía” y el análisis del proceso creativo me ha recordado en muchos aspectos al que realizó Takeshi Kitano (otro que tal…) en su trilogía más sicotrópica: Takeshis’ (2005), Glory to the Filmmaker! (2007), y Aquiles y la Tortuga (2008).