The Boy 2: La maldición de Brahms (2020)

Cartel de The Boy 2, de 2020

Si bien hace poco os recomendaba The Boy, que es un poco cliché pero tiene cosas bien hecha y merece la pena descubrirlas por uno mismo, no puedo decir lo mismo con The Boy 2, o La maldición de Brahms, pues es un zurullo.

Si no has visto la primera, te recomiendo no seguir leyendo, y si has visto la segunda, estás a tiempo de seguir así.

Una joven familia se muda a una mansión sin ser conscientes de la aterradora historia que ha marcado su historial durante décadas. Allí, el miembro más joven de la familia hace un nuevo amigo: un muñeco con forma humana al que llama «Brahms».

Imagen de The Boy 2

A partir de aquí con Spoilers de la primera película

En el final de The Boy vemos cómo Lauren Cohan y el chico de los recados consiguen escapar como pueden y, dando por muerto a Brahms, abandonan la casa. Unos planos finales nos revelan que el Brahms debe estar imbuido por el espíritu de Michael Myers o Jason Voorhees, porque después de clavarle un par de veces en el pecho un destornillador de 30cm sigue vivito y coleando.

En fin, que se queda solo en la casa «arreglando el moñeco», que no es una metáfora de quedarse haciendo una paja, sino arreglando literalmente el muñeco con pegamento y tal. Bueno, seguro que pajas no hubo pocas, pero no es de lo que estamos hablando hoy aquí… aunque doy por hecho que en ese ático había estalactitas de lefa colgando del techo. Lefalactitas.

Y llegamos a 2020 y tienen que hacer una continuación, claro, porque si la primera era un aprobado raspadito, ahora tenemos que mejorarlo, verdad? pues no.

La primera película tenía un punto de originalidad, en que eliminaban todo componente sobrenatural al descubrir que el muñeco no estaba poseído, sino que lo manejaba el propio niño, que ya no lo era, y que vivía como una rata en un cuarto perdido de la mansión. En The Boy 2 han decidido darle un componente sobrenatural, y es algo que ni necesitaba, ni queda bien.

Para empezar, la primera parte no dejó ningún cabo suelto, y aunque tuviera un final muy continuable, no había mucho más que contar, por lo que no era necesario hacerlo.

Y para seguir, la familia se muda a la casa, y si has visto recientemente la primera parte, entiendes que vamos a ver una «repetición» de la historia… la gente se muda, alguien encuentra al moñeco y Brahms desde dentro de las paredes empieza a manipular cosas.

Esto último sería lo lógico y esperable, ¿verdad? Pues no, aquí William Brent (director de ambas) ha decidido innovar.

  • La película ya no se sitúa en la mansión victoriana cojonuda en la que se desarrolló la primera parte, sino en «la casita de invitados». Esto es un malus, pero supongo que no había presupuesto para alquilar la casa guapa.
  • El muñeco no estaba poseído, sino que era una herramienta de Brahms para asustar. Ahora está poseído, se mueve, habla y hace cosas.
  • El muñeco estaba hecho mierda y pegado con loctite… ahora aparece enterrado y en perfecto estado.

La parte positiva es que durante The Boy 2 nos van lanzando guiños a los que vimos la primera parte, y los que no la vieron pueden rellenar los huecos de información faltante.

Quizá esto último sea lo único positivo, porque ni el reparto ni la historia en si son para tirar cohetes.

Pues nada, como dice la sinopsis, el evento traumático que pesa sobre la familia es un asalto a su piso por parte de un par de maleantes. Esto deja al chaval tan acojonado que desarrolla un miedo atroz y lo deja sin habla. La familia decide irse a «esta casa» para presionar el botón de reset.

En un paseo para conocer los alrededores el crío encuentra al moñeco de Brahms enterrado en medio del bosque, un poco sucio pero en perfecto estado, lo que ya choca con la última escena de la primera parte, en la que el muñeco estaba hecho trizas y lo estaban encolando. Siendo un muñeco de cerámica, sería imposible dejarlo como lo encuentran en esta segunda parte, aunque digan «parece que ya lo habían roto, y vuelto a unir».

Le pegan una lavada y lo dejan mejor que nuevo.

La madre, maliterpretada por Katie Holmes es la primera en notar cosas raras con el bicho y se empieza a contagiar al resto, hasta el punto que el crío recupera el habla, pero únicamente con Brahms… y aquí empiezan a pasar el resto de cosas.

A partir de aquí no voy a revelar nada más, porque entraríamos en spoilers innecesarios. Resumiré todo en que The Boy 2 no merece la pena, porque por si sola no funciona, y como secuela menos aún. Tiene tantos agujeros que no hay aquaplast suficiente en el mundo para arreglarlo.

Un punto muy positivo que tenía la primera parte era la fotografía, a manos de Daniel Pearl. En esta nueva entrega han tirado de Karl Walter, y el cambio ha sido a peor. Ahora estamos ante una estética telefilme que no ayuda a creer que estés ante una buena película.

Así que, si puedes evitar verla, hazlo, y si no puedes evitarlo, procura tener alcohol a mano.

Tráiler de The Boy 2 La maldición de Brahms

Disponible en Prime Video…

Un par de spoilers

En la segunda mitad de la película, el cazador de cuento, siempre escopeta en mano, dice que el Brahms humano murió «después de matar a una persona y casi matar a dos», lo que entendemos que es el final de la primera película. Dan a entender así que murió después de arreglar al moñeco a la perfección.

El cazador nos desvela también que el problema no era el Brahms humano, sino el muñeco, que lleva pasando generación tras generación y haciendo maldades a su paso. Explicaría esto la actitud/actuación el Brahms humano en la primera película y los eventos que vimos? No mucho.

Meter estos elementos sobrenaturales después de haberlos descartado en la primera película me parece un mal intento de estirar un chicle que nunca ha existido, y es normal que mucha gente piense que es una tomadura de pelo.

Y la mayor tomadura de pelo es el final final con el crío poniéndose la máscara del Brahms humano y «quedando poseído»… pero no quedamos hace un rato en que el malo era el muñeco? Ahora ya no? Lo dicho. Caca.

The Boy (2016) – maldito niñato

Cartel de The Boy

The Boy es una historia típica bastante recurrida en el cine de terror, en la que un muñeco cobra vida, o parece hacerlo, y comienzan a pasar cosas alrededor del protagonista, en este caso Lauren Cohan. Si esas cosas pasan de verdad o no, queda al descubrimiento del espectador.

Greta Evans es una joven americana que acepta trabajar como niñera en Inglaterra huyendo de su pasado. Para su sorpresa, el niño al que tiene que cuidar es un muñeco a tamaño real. Además, en el cumplimiento de su trabajo tiene que seguir unas reglas muy estrictas. Cuando se queda sola, Greta desobedece las normas, lo que desencadena una serie de eventos perturbadores que la llevan a convencerse de que el muñeco podría estar vivo.

Imagen de The Boy

El personaje de Lauren Cohan, Greta, no se extraña de que una pareja de viejos quieran que se quede a cuidar a su niño, sin embargo parece que se tome a broma que el niño sea en realidad un muñeco espeluznante, que, aún por encima, hay que seguir una serie de reglas para cuidarlo. Por ahora ya nos podemos imaginar un híbrido de Muñeco Diabólico y Gremlins.

Durante la explicación de los deberes, podemos sacar de una pequeña charla que el hijo real de los viejos ha fallecido, y los viejos creen que, de alguna manera, está dentro del muñeco.

En cuanto terminan las presentaciones de personajes y deberes contractuales, los viejos se van de vacaciones y Greta se queda sola.

Sea bueno con él y él será bueno con usted. Sea mala con él…

Haciendo lo que haría cualquiera con 2 dedos de frente, Greta pasa de todo. Los viejos están como cabras y me voy a ganar un dinero fácil. Lo primero que hace en cuanto se queda sola es tapar al moñeco con una manta.

A partir de aquí comienzan los clichés del género…

  • Ruidos sospechosos en la casa? Es una casa vieja, serán las tuberías. Es una casa vieja, será alguna rata. Es una casa vieja, está construida sobre un cementerio indio.
  • Se mueven las cosas de sitio? Lo habré movido sin darme cuenta. Igual se cayó y fue rodando al piso de arriba sin enterarme, puede pasar. Igual el vaso no existe y estamos en una simulación de matrix.
  • Hay truenos y relámpagos? Va a venir un susto justo después de un momento de tranquilidad.

Obviamente todo empieza apuntando a la imaginación de Greta, pero poco a poco vamos entrando en materia.

No revelaré nada más, porque la película es bastante disfrutable y mola ir enterándose de las cosas sin que un bloquero de mi*rda te diga lo que ocurre paso a paso. Me voy a centrar un poco más en el apartado técnico, que es donde la película destaca bastante.

The Boy es espectacular a nivel fotográfico. David Pearl ha hecho un trabajo cojonudo, igual que había hecho previamente en La matanza de Texas (1974) y en el remake de 2003, así como Aliens vs. Predator: Requiem (2007), Viernes 13 (remake de 2009), o por último en Mamá y Papá (2017). Ninguna es una película espectacular como tal, ni son pilares del cine de terror (a excepción de La matanza de Texas), pero fotográficamente tienen mucho que decir.

La mansión en la que se desarrolla la película está guay, y la iluminación de las estancias ayuda mucho a meternos en el pellejo de la prota.

La banda sonora, sin embargo, abusa del susto con golpe de orquesta, pero era lo esperado.

Con todo, The Boy me ha parecido una película muy disfrutable, aún cayendo en varios clichés, por lo que no puedo hacer más que recomendarla.

Disponible en Prime Video…

Ojo! En Amazon tiene una escena post-créditos que es… el inicio de la película, pero sin sonido! xDDD

War Pigs (2015) – puedes obviar esta película

Cartel de War pigs

War Pigs, o Comando War Pigs en España, es una película bélica ambientada en la IIGM con Dolph Lundgren como uno de los protagonistas principales, sin ser él quien lleva el peso interpretativo.

Una unidad de inadaptados conocidos como War Pigs debe ir detrás de las líneas enemigas para exterminar nazis por cualquier medio necesario.

Imagen de War pigs

War Pigs es bastante mala y aburrida. Los diálogos son de parvulario, la puesta en escena es tosca, los pocos momentos de acción y tiros no tienen ese toque de «emoción» que puede hacer que le subamos nota. Los efectos especiales, cuando los hay, no son nada del otro mundo.

Ni siquiera podemos verla con la excusa de aprender algo de historia, porque su relato es una pura invención propagandística yanki que nadie se cree.

Dolph Lundgren está por estar, porque ni da hostias, ni patadas, ni nada de lo que sabemos que puede hacer. Una fregona con peinado militar podría hacer un papel igual- Mickey Rourke era mejor que no estuviera; tiene la cara tan desfigurada por las operaciones de estética que da un poco de asquete mirarlo.

Os dejo el tráiler y mi recomendación para no verla.

Disponible en Prime Video para pasar de ella.

Si queréis ver algo que merezca la pena y se llame igual, mirad este vídeo.

El exterminador (2016) – entretenida pero no más

El exterminador es una de esas producciones de Blumhouse que hicieron como si fueran palomitas de maíz. Debieron encontrar un horfanato de guionistas y los adoptaron a todos. Ahora los tienen esclavizados en un sótano encadenados a una máquina de escribir, y cada semana sacan un título nuevo.

Sin necesidad de ir más lejos, la película es entretenida por algunas situaciones, pero no le da para aprobar. Muchos homenajes, muchas licencias, muchos plagios y ojos negros sacados de un capítulo de Buffy, pero poca chicha.

Imagen de Aaron Eckhart en la película El Exterminador, de 2016

Un exorcista poco convencional tiene la capacidad de introducirse en el subconsciente de los poseídos, pero tropieza con serias dificultades cuando tiene que ocuparse de un niño dominado por un demonio al que ya se enfrentó en otra ocasión.

Aaron Eckhart nos presenta a un Exorcista rebelde, algo jamás visto (ejem), que tiene la capacidad de meterse en la cabeza de los poseídos y «sacarlos de la posesión», obligando así al demonio a salir por patas del cuerpo poseído.

Una película de exorcismos tiene que aportar algo diferente a todo lo ya visto anteriormente, no llega con cambiar las caras y las ambientaciones, tiene que haber más, y si no lo hay, tiene que haber «algo» que te mantenga atrapado 90 minutos sin querer dejar de ver.

Cartel de El Exterminador, de 1980.
El Exterminador, de 1980. No tiene nada que ver con esta película, pero la foto mola mogollón.

Con El exterminador no ocurre, llega un momento en que deseas que se acabe de una vez para poder ver otra cosa, y cuando miras el reloj te das cuenta de que aún queda más de la mitad de la película. Pero como soy un poco masoquista, pues ya me encargo yo de verla completa para poder advertir a los que vengan detrás.

El prota, por momentos, queremos que nos recuerde un poco a John Constantine (Eckhart sería un buen Constantine), pero se queda en un deseo, porque en cuanto se pone a actuar, te das cuenta de que tanto él como el resto del reparto están como, no sé… ensayando? Con pocas ganas de hacer su actuación creíble. Y es una pena, porque el personaje al que interpreta es interesante y te pones de su lado desde el inicio de la película, pero le falta desarrollo e interpretación.

El Exterminador es más pretenciosa que efectiva, pero al menos los amantes del género tendrán la suerte de ver un par de efectos especiales logrados, que no dan para levantar la mediocridad, pero al menos es un aliciente. Es lo que, en mi caso, no sitúa la película en una mi*rda, sino en algo entretenido sin más.

En resumidas cuentas, no la recomiendo, pero si te toca verla, espero que te entretenga lo suficiente.

Disponible en Prime Video…

Y ahora algo que tiene poco que ver… una banda llamada Grupo Exterminador con su ranchera «Reparar tu corazón».

Hellitosis: La leyenda de Bocapestosa

Hellitosis: La leyenda de Bocapestosa, Hellitosis: The Legend of Stankmouth, o Hellitosis a secas, es una mierda de película. Literalmente.

Se desliza… se arrastra… se caga… un asesino enloquecido con una enfermedad única que le da un nuevo significado al término «boca sucia» en este repugnante clásico.

Hellitosis surge de una campaña de Indiegogo fallida, en la que sólo obtuvieron el 10% de lo pretendido.

En esta campaña, creada por el propio director de esta mierda, daban unos alicientes muy interesantes para animar a la gente a colaborar. Desde un rollo de papel higiénico usado y firmado por el director, hasta uno de los zurullos ensangrentados que salen en la película, pasando por unos caramelos mentolados o un enjuague bucal. La verdad, no se me ocurre nada para que esta campaña haya salido tan mal.

La película empieza con un embustero This movie is completely based on true events, algo que a todas luces es más falso que los estudios de cine del director. Lo que sí es cierto es que, accidental o premeditadamente, Hellitosis es una versión extendida y retorcida del cortometraje de Eduardo Casanova «Eat my shit», del que ya nos hicimos eco en el blog en 2015.

En fin, 5 fulanos van a visitar una casa en venta/alquiler, y no sólo no escapan de allí por el intenso olor a mierda, ni siquiera porque haya mierda por las paredes, o botellas de whisky con mierda, o porque esté todo cerrado a cal y canto (con las ventanas tapiadas), o porque suenen pedos en todas las esquinas… pues se quedan y se ponen a visitar la casa y todas y cada una de las habitaciones.

Sólo uno de ellos parece medio cuerdo y menciona la mierda y olor, el resto «como si no pasara nada». Vale que dos de ellos sean de la inmobiliaria, pero los otros 3 visitantes no, y 2 parecen querer autoconvencerse de que «el sitio tiene posibilidades».

Pues en la casa hay un señor con tetas que tiene un ojete en la cara y el cuerpo embadurnado de caca, y que se dedica a matar gente. Ahora tiene a 5 elementos, a cada cual más retrasado, metidos en sus dominios.

La primera en caer es la que parecía más normal, pero llevaba un buen rato en la casa practicando el antiguo arte del fornicio con uno de los de la inmobiliaria. El señor cagao la atrapa cuando va a visitar el infecto cuarto de baño y la termina matando en una escena deplorablemente cutre y mal hecha… todo aderezado con sonidos de aplicación de pedos.

Llegados aquí tengo que hacer un breve recordatorio: esta película es una mierda. La producción es patética, la historia, al margen del caraculo, es un sinsentido de proporciones épicas, los actores son de mercadillo y el guion también (escrita por el director).

Fotografía de Lloyd Kaufman, quien tiene su aparición en Hellitosis.
Lloyd Kaufman

Sin embargo, tiene cierta gracia la condenada… los actores, a sabiendas de que lo que van a hacer es un zurullo antes de que la película salga publicada, no se lo toman nada en serio y se nota que se lo están pasando bien, y eso se llega a transmitir al espectador. La fotografía es especialmente buena, algo sorprendente para una película de esta clase (buena cámara y conocimientos de iluminación, supongo) y añade un contraste de profesionalidad que choca muchísimo con todo lo demás.

A mitad de película tenemos un pequeño interludio donde nos cuentan un poco de dónde salió el caraculo, con una estupenda aparición de Lloyd Kaufman, director de El vengador tóxico, entre otras miles de maravillas de Troma.

Como se puede sospechar, poco a poco van cayendo uno detrás de otro con escenas de mierda (literal y figuradamente), así que no diré más sobre la «historia». Sólo os dejaré mi recomendación para buscarla y verla, acompañados de colegas por favor…

Tráiler de Hellitosis

Y si queréis verla, aprovechad, porque está en Prime Video. Eso sí, buscadla a propósito, porque no os va a salir en las recomendaciones.

Aquellos que desean mi muerte (2021)

Cartel de Aquellos que desean mi muerte

Aquellos que desean mi muerte es un thriller hollywoodense, protagonizado por Angelina Jolie, sin llegar a entrar en territorio cliché, gracias al trabajo del director, Taylor Sheridan, que nos dejó la maravillosa Wind River.

Connor (Finn Little), un niño testigo de un asesinato, es perseguido por dos asesinos a través de las tierras salvajes de Montana. Aunque cuenta con Hannah (Angelina Jolie), una bombero y experta en supervivencia, para evitar que los secuaces le den caza, un peligroso incendio cercano amenaza con acabar con la vida de todos los implicados.

Imagen de Aquellos que desean mi muerte

Se nota que Sheridan no está solo en el guion del filme. Esto hace que las pinceladas de acción o exageraciones típicas de Hollywood se mantengan en el tono de thriller sin sobredosis de adrenalina y con una sensación de calmada inquietud que tanto gusta al director. Esto no quiere decir que la película sea lenta, simplemente que sigue un ritmo diferente, se centra más en el factor humano, lo cual le sale realmente bien, ya que, desde Jolie, a Bernthal, el dúo de malos Aidan Gillen y Nicholas Hoult y pasando por un fantástico Finn Little (el niño) las actuaciones están de notable para arriba, con tan buena química en las parejas que hacen que por instantes te centres y evadas en sus conversaciones y problemas, y olvides un poco la trama.

Aquellos que desean mi muerte no derrocha acción, tampoco tensión, ni busca esa sensación de angustia por la supervivencia, deja fluir la historia y no fuerza nada. Por supuesto el ritmo se acelera al final, las escenas, las tomas, dan un paso adelante en aras de poder finalizar en lo más alto y lo consigue.

Si buscas un thiller algo diferente, donde importa más la historia que la propia supervivencia, con buen reparto y buenas actuaciones, Aquellos que desean mi muerte te gustará, échale un ojo al tráiler:

  • Lo mejor: Las actuaciones y la química en las dos parejas (la de buenos y la de malos).
  • Lo peor: ningún pero relevante, tal vez sería redonda con algún giro de guion inesperado, pero no forzado.

Curiosidades de Aquellos que desean mi muerte

  • A pesar de situarse ficticiamente en las montañas de Montana se ha rodado en Nuevo México.
  • Película basada en el libro homónimo de Michael Koryta, quien ha ayudado a adaptar el guión.

Acorralados (2016) – Morfeo vs Punisher

Cartel de Acorralados, 2016

Con poco más de 80 minutos, Acorralados bien podría ser un capítulo largo de una serie de acción/thriller, pero sin embargo es una película corta, que se hace más corta aún.

Carter (Thomas Jane) es un atribulado veterano que tiene la oportunidad de redimirse mediante la protección de una niña de doce años que ha sido testigo de un asesinato.

Imagen de Acorralados, de 2016

El motivo que Acorralados se haga tan corta es por culpa de Thomas Jane y Laurence Fishburn, quienes con muy pocos elementos a su alcance y tan sólo un decorado, se ven obligados a darlo todo, interpretativamente hablando, para levantar esta película.

Acorralados no deja de ser el típico juego del gato y el ratón, y si bien al principio dije que podría ser un capítulo largo de una serie de acción, nada más lejos de la realidad. La lucha entre ambos se traslada al plano dialéctico en lugar de las manos o el cruce incesante de balas.

Laurence Fishburne persigue a una niña que le ha hecho una foto a cara descubierta, sin saber que él es un asesino que acaba de finalizar un trabajito. Escapando de él, la niña, alias «Pajarito», se refugia en casa de Thomas Jane, quien hará todo lo posible, y más, para defenderla.

Tampoco creamos que esta película es una pasada, una maravilla de la técnica y el sumum de la interpretación… Se nota la mano inexperta de Adam Alleca a la dirección, y aunque la interpretación de los protas sea salvable, no llega para que la película apruebe con nota.

Acorralados puede tornarse un poco aburrida si lo que esperamos es una película de acción. Más bien tenemos un thriller un poco psicológico y un juego de egos que no sabemos muy bien quién va a ganar, aunque tengamos un claro favorito desde el principio.

Aunque no aprueba con nota, me ha gustado bastante la película, así que os la recomiendo si queréis pasar un rato tranqui viendo a un par de buenos actores lanzándose palabras uno a otro.

Os dejo el tráiler de Acorralados.

Disponible en Prime Video, por cierto.

Intrépidos punks (1980) – ay diosito!

intépidos punks

Intrépidos punks es una de esas películas que, sin necesidad de verla, ya sabes que es un truñaco de proporciones bíblicas, pero que, a su vez, te proporcionará horas y horas de cachondeo con los colegas, lo que comúnmente denominamos «Joyas».

intrépidos punks
Nunca viste a Mad Max en una fiesta del orgullo?

Punks ridículos, monjas con armas, desnudos injustificados, motos, punk mexicano, Mad Max Clase B, violencia y más punks ridículos.

Una película hecha a la medida de los gustos de nuestro compañero iBanhoe: planos lentos, diálogos sesudos, personajes muy bien definidos, una dirección magistral y una fotografía para el recuerdo. Nada de esto está en Intrépidos punks. Nada.

Por el contrario, tendremos un montón de punks sacados de videoclips de Judas Priest, una ristra de travestis ultra-violentos, una inexistencia argumental brutal, unos planos absurdos y sabe dios cuántas estupideces más. Y son esta mezcla de inverosimilitudes cinéfilas las que convierten a Intrépidos punks en una obra maestra del absurdo, las que la hacen divertida y, a veces, hasta disfrutable.

Pero de qué carajo va Intrépidos punks?

Escucha la letra de esta canción de Three souls in my mind:

Esta frase de Cinediondo resume perfectamente la película:

Estos Intrépidos Punks también deleitarán nuestros sentidos mostrándonos sus actividades cotidianas como tomar, fumar porros, jalar, practicar orgías donde “cada quien agarre al que se le plazca”, peleas a cadenazos (con cadenas de plástico), asaltar gasolineras matando a quien se le atraviese y como no,  la siempre bienvenida “violación a domicilio”, donde mientras los Punks le dan matraca a las señoras de los jefes de policía, “Three Souls in my Mind” amenizan la fiesta con música en vivo (a que hora metieron la batería, bajos, guitarras y amplificadores a la casa e las viejas, son preguntas que obviamente no tienen ni necesitan respuesta en esta película).

Sí, has leído bien… una de las mejores escenas de Intrépidos punks es una violación, pero no por la violación en si, sino porque mientras suceden, entra una banda de punkis en la casa y se ponen a dar un concierto. Así como lo lees.

Sinceramente, necesitas algo más para querer ver Intrépidos punks? Abre una birra, líate un faso o dos y disfruta.

Escuadrón Suicida (2021) – a tope con Stallone

Cartel de Escuadrón suicida, de 2021

5 años pasaron desde la primera Escuadrón Suicida de David Ayer, ahora acaba de estrenarse la secuela dirigida por James Gunn (Guardianes de la galaxia) y hemos tenido oportunidad de echarle un buen ojo.

Un grupo de super villanos se encuentran encerrados en Belle Reve, una prisión de alta seguridad con la tasa de mortalidad más alta de Estados Unidos. Para salir de allí harán cualquier cosa, incluso unirse al grupo Task Force X, dedicado a llevar a cabo misiones suicidas bajo las órdenes de Amanda Waller. Fuertemente armados son enviados a la isla Corto Maltese, una jungla repleta de enemigos.

Una escena entre los créditos de la primera película nos muestra a Batman entregándole a Amanda Waller un fichero con datos de los futuros miembros de la JLA. Recordemos que esta primera Escuadrón Suicida se sitúa después de los acontecimientos de Batman v Superman: Dawn of Justice.

Dónde tendríamos que situar esta nueva entrega del equipo de los más chiflados de DC? El propio James Gunn ha revelado que la película transcurre en el año en que se estrena, esto es 2021, lo que la situaría justo después de los acontecimientos que vimos en Aves de presa (2020).

La primera parte, homónima, no tuvo demasiado buena acogida por parte de la crítica, aunque los algo fans, estuviéramos bastante complacidos con el resultado. Hace poco nos enteramos que David Ayer confirma que hay un «Ayer Cut» que cambiaría ligeramente el tono final de la película, y que, supuestamente, mejoraría el resultado. Warner todavía no se ha pronunciado, pero espero que algún día podamos verlo y comparar.

Pero esta nueva Escuadrón Suicida, ¿Qué es? ¿Un remake?, ¿Una secuela?, ¿Un reboot?

Yo diría que es una mezcla de secuela y reboot con mucho cachondeo.

[spoiler]Sin ir más lejos, uno de los pocos rescatados de la primera película, Capitán Boomerang, muere al poquito de iniciar la nueva entrega, dejando claro que aunque parezca una secuela, vamos a darle al botón del reset.[/spoiler]

Y quiénes forman el nuevo Escuadrón Suicida?

  • Harley Quinn: confiesa haber encontrado en el Escuadrón Suicida la familia que perdió cuando se separó del Joker.
  • Bloodsport: el sustituto de Deadshot, y al igual que éste, es un experto tirador, luchador, y asesino.
  • Peacemaker: sólo quiere la paz mundial, aunque eso signifique practicar un genocidio.
  • Rick Flag: el líder militar del escuadrón que aporta el contrapunto humano al equipo.
  • King Shark: el mejor miembro de todos. Siempre con hambre. Gran conversador y estupendo lector. (Voz puesta por Sylvester Stallone – merece la pena verla en VO).
  • Polka-Dot Man: un experimento fallido (o no). El traje más feo y cutre oculta un poder devastador.
  • Ratcatcher 2: domina las ratas como Willard, y tiene más mala hostia que él, cuando quiere. Su sidekick, Sebastian, es un amor.

Y contra quién se tiene que enfrentar el Escuadrón Suicida? Realmente contra nadie… su misión es ir al ficticio país de Corto Maltese (cuya bandera es igualita que la republicana española, pero con dos gatos negros en medio, y tiene escudos del barça por las calles de la ciudad) y destruir una información que dejaría mal al gobierno de los estados unidos.

Lo malo es que por el camino se encargan de otros asuntillos…

[spoiler]Como derrocar al dictador de Corto Maltese, matar a la resistencia, liberar a un bichoño grande como un edificio, arrasar la ciudad y casi destrozar el mundo.[/spoiler]

No puedo decir mucho más, porque es algo demasiado reciente y son cosas que merecen ser descubiertas en el mismo momento en que ocurran.

Yo finalizo recomendando encarecidamente que veáis Escuadrón Suicida.

Jungle Cruise (2021) – en busca de la nueva Piratas del Caribe

Disney busca y explota todo lo relacionado con su mundo en su máxima expresión, ya lo vimos con Piratas del Caribe, sacada de una de sus míticas atracciones e intenta repetir fórmula con Jungle Cruise, aunque con matices.

Imagen de Jungle Cruise

Cine familiar de aventuras, eso es lo que te viene a la cabeza cuando ves esta película. Muchos apuntan a que bebe mucho de la ya mencionada saga de los piratas, y si bien tiene algunos puntos en común, a mí me ha recordado mucho más a La Momia. Piratas del Caribe tiene ese toque más «canalla», un pelín más oscuro (dentro de lo que es Disney en cine familiar) y con personajes más «retorcidos» por decirlo de alguna manera. No, sin duda se acerca más a La Momia, con pinceladas de Indiana Jones o La isla de las cabezas cortadas.

Principios del siglo XX. Frank (Dwayne Johnson) es el carismático capitán de una peculiar embarcación que recorre la selva amazónica. Allí, a pesar de los peligros que el río Amazonas les tiene preparados, Frank llevará en su barco a la científica Lily Houghton (Emily Blunt) y a su hermano McGregor Houghton (Jack Whitehall). Su misión será encontrar un árbol místico que podría tener poderes curativos. Claro que su objetivo no será fácil, y en su aventura se encontrarán con toda clase de dificultades, además de una expedición alemana que busca también este árbol con propiedades curativas.

A destacar la fotografía, las imágenes impresionantes que muestran y ese halo mágico y místico que consigue la jungla del Amazonas, perfectamente conjugados con unos efectos especiales que saben encajar perfectamente.

La química de los dos protagonistas es fantástica, en contrapunto al hermano de ella, que queda un poco metido a calzador (para la cuota).

Tampoco me convence el malo, un nazi caricaturizado, que no deja de ser un recurso cómico en ningún momento, lo que le quita un poco de peso en lo que tiene que ser. Decir, que me parecen muy desaprovechados los 3 personajes malditos, en concreto los dos españoles, que si bien a Dani Rovira lo reconoces, a Quim Gutiérrez ni por asomo.

Parece que tendremos secuela y posiblemente se convierta en saga, esperemos que suba o mantenga el nivel al menos, ya que si bien entretiene y tiene ese punto nostálgico, parece faltarle esa épica para estar a la altura de la saga de Jack Sparrow o La Momia.

Os dejo el tráiler de Jungle Cruise para que vosotros mismos decidáis si merece la pena verla o no:

Conclusiones

  • Lo mejor: la sensación de estar ante una película de aventuras como las de antaño.
  • Lo peor: Personajes secundarios que no aportan nada o no están bien definidos.

Curiosidades de Jungle Cruise

  • Dwayne Johnson propuso que la directora Patty Jenkins (‘Wonder Woman’) se encargara de la película.
  • La película se rodó en Hawaii.
  • Es la cuarta película de ambos protagonistas con Disney.
  • La película se basa en una atracción de Disneland. Aquí os dejo un vídeo de la misma:

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