Shin Godzilla (2016) – un reboot bichoñesco


Shin Godzilla no es una película necesaria, o sí. Si eres un fan del cine bichoño, si te gusta Godzilla y las películas donde las ciudades se van a la mierda y se destrozan maquetas como si lo fueran a prohibir y donde los problemas vienen de formas tan inexplicables como sus soluciones… Sí, entonces sí es una película necesaria.

Continúo tras el salto.

Ojo, Shin Godzilla no es una continuación de los clásicos, ni de las más modernillas, ni mucho menos una secuela de la de 2014, comentada aquí hace poquito. Shin Godzilla es un reboot japonés, donde crean una nueva génesis para el bichoño y donde Godzilla no es el bichoño “bueno” que sólo se deja ver por Tokio cuando hay otro bichoño con el que enfrentarse, no… aquí Godzilla es el malo, y revienta todo lo que puede, y más.

Sabiendo esto, el argumento podemos imaginárnoslo sin siquiera ver la película: llega Godzilla, se carga todo y los Japos se enfrentan a él cagando el kilo. Muy evidente, no? Da igual, es Godzilla,y siempre mola. Lo interesante, o novedoso aquí, al menos para quien escribe, es la génesis creada para el reboot, aunque lo dejan de una manera muy en el aire: al parecer, Godzilla es un bichoño pequeño que vivía en el fondo marino alimentándose de barriles de residuos radioactivos. Decide salir a la superficie porque, ojo al dato, tiene los dientes torcidos y ya no puede comer barriles… Así como sale al fresco, empieza a evolucionar, pasando de ser una especie de lamprea gigante al dinosaurio que ya conocemos.

Hasta es majo con esos ojillos…

En su camino está la ciudad de Tokio, la que caga el kilo con el bicho, y el gobierno, obviamente, tendrá que responder y atacar, con los consabidos acontecimientos habituales en las películas del género: la maqueta de la ciudad se va al pedo y muere mucha gente.

Sobre esto último, he de mencionar el genial trabajo de los maquetistas, efectistas y demás. La destrucción de la ciudad es MUY real, y se nota que han invertido muchas, MUCHAS, horas en diseño de maquetas y fotografía para hacer un trabajo de este nivel. El uso de CGI es mínimo (salvando rayos láser y alguna llamarada), y es algo muy de agradecer hoy en día. Sólo por este detalle, merece la pena ver la película.

El final de la película y la forma en la que “se deshacen” de Godzilla la dejo al descubrimiento del espectador (después del tráiler tenéis un spoilerazo, aviso). No vamos a reventar todo. Yo sólo insisto en que merece la pena.

SPOILERS DESDE AQUÍ

 

 

 

Habrá continuación. Fijo. Godzilla está “hibernando”. Lo curioso es la escena final pre-créditos (no hay post-créditos) y el plano de la cola de Godzilla. Inquietante. Se me hizo necesario investigar por internet y aclarar mis sospechas.

¿Humanoides Godzillescos fosilizados?

Esta nueva versión de Godzilla nos presenta un bicho que evoluciona a cada paso y se adapta a sus amenazas para sus posteriores ataques. Necesito salir a la superficie? Salgo a la superficie.  No puedo caminar con mis aletas? Desarrollo patas. Me atacan con misiles? Les escupo fuego y rayos por la boca. A cada muro, una nueva evolución.

Entonces, ¿cómo podemos encajar esto con la imagen final de la película?

Godzilla es consciente de que ha sido derrotado por “un montón de señores pequeñitos unidos”, así que ha decidido que su próxima evolución será “un montón de godzillas humanoides pequeñitos unidos”… Una idea tan cojonuda como original y aterradora. Probablemente sea sólo la punta de la cola la que se “separa del cuerpo” (lagarto style) y mientras el tocho ataca, los pequeñitos van por ahí defendiendo la situación.

Mola mucho, no?