“Sharktopus vs Whalewolf” (2015) vs Casper van Diem

Sharktopus vs Whalewolf - poster

TÍTULO Sharktopus vs. Whalewolf
AÑO 2015 NACIONALIDAD Estados Unidos
DIRECTOR Kevin O’Neill
GUIÓN
REPARTO Casper Van Dien, Catherine Oxenberg, Jennifer Wenger, Bruna Rubio
SINOPSIS When a mad scientist mixes the genes of a killer whale and a wolf, it creates the Whalewolf, and it’s up to Sharktopus to stop it.

Reconozco que, después de lo anodido que resultó el enfrentamiento con Pteracuda, tenía ciertas expectativas con esta nueva peli de Sharktopus. Visto el trailer, al menos esperaba algo más de comedia de la de reír, o, mínimo, de la que hace que se asome una sonrisa fugaz entre los labios. No hay mucho de eso, por desgracia.

Una cinta de estas características, de bichoños comiendo gente, o bichoños enfrentándose a otros bichoños (y comiendo gente entre pelea y pelea), tiene que ser simple, directa e ir al grano. Si quieres contar algo complicado, no hagas una bichoñada, o intenta contratar a alguien que sepa hacerlo más o menos bien.

Casper van Dien no es marinero, es capitán (risas enlatadas)…

… y ese es el tono humorístico que encontramos, y peor incluso.

Casper van Dien es el borrachín capitán de un barco. No se sabe si bebe porque lo dejó la chica policía cachonda que aparece más tarde, o si ella lo dejó porque él bebía. Tanto da. Tampoco es un borracho en plan dramático (a veces sí), es más tirando a graciosete, apenas se le ve beber pero tiene pinta de estar de resaca permanente, y dice y hace cosas (supuestamente) muy risibles. Como David Hasselhoff, pero sin coche fantástico.

“Sharktopus vs Whalewolf” empieza con un grupo de gente que ha contratado al capitán Casper para celebrar un entierro en altamar con su barquito. Por allí aparece el Sharktopus que tiene ganas de un poco de carne enlatada y lo que caiga de la piñata. Un poco de humor negro, no es gran cosa, pero este ataque inicial es uno de los dos puntos graciosos de la película. El otro lo comentaré después. Como sea, una de las chicas se cae al mar y “desaparece”, motivo por el cual encierran al Capitán Casper, como sospechoso. Porque no hay como una docena de testigos que han visto lo que ha pasado, vamos. Que podían haberlo encerrado por usar su barco para tirar basura al océano, digo yo, que sería menos rebuscado y menos absurdo, y también de comedia negra. En fin, así llegamos hasta el jefe criminal de la ciudad (o la isla, lo que sea), que es una especie de santero vudú, que paga la fianza para que el capi esté en deuda con él y vaya a cazar al Sharktopus porque quiere comerse su corazón, para que se le ponga dura, o para tener poderes, tampoco me queda muy claro.

Total que tenemos como media hora de metraje para explicar la engorrosa motivación del protagonista para lanzarse a por el bicho. Sería igualmente válido utilizar como motivo la venganza, la emoción de la caza, la aventura o el aburrimiento y sería más sencillo de exponer, la verdad.

Por otro lado, en para-lelo, tenemos la historia del científico chiflado que, en este caso es la científico, chiflada y alemana (o con acento >cof cof< alemán…), que además estudió con las brillantes mentes chifladas de las dos pelis anteriores, para darle algo de cohesión al asunto. La buena señora tiene una clínica antienvejecimiento que, en realidad es una tapadera para sus oscuros fines, que incluyen encontrar a un especímen perfecto para sus experimentos. Éste se presenta en la forma de una antigua estrella del béisbol que quiere recuperar la gloria pasada y se somete a la inoculación de ADN de ballena (que parece que va mejor que la baba de caracol, el veneno de serpiente o la leche de burra), con tan mala suerte que se muere y se convierte en una especie de zombi que revive cuando lo tiran al mar (wtf), vuelve a la clínica con apetitos carnales (no sexuales) y para estabilizar su estado le aplican energía lunar (WTF!), convirtiéndose en Whalewolf.

Vamos a ver: Sharktopus es el resultado de una combinación genética de dos especies, con fines militares; Pteracuda es la reconstrucción genética de un dinosaurio completando el ADNE con material de una especie actual, con fines militares también. Simple y directo. No hace falta más.

En fin, no me extiendo mucho más que ya me he pasado de largo. Esto es un peñazo. Los chistes no hacen gracia y las situaciones son ridículas. Hay momentos de dramatismo excesivo, y situaciones de comedia ridícula (como ver al Whalewolf comportarse como un cachorrillo, que debería tener gracia, pero no). Las criaturas son bastante letales, víctima que ven víctima que palma explotando en un CGI sangriento, excepto cuando se enfrentan a alguno de los protagonistas, a los que les basta con agitar violentamente las manos en el aire delante de ellos para que los bichejos no sean capaces de reaccionar con la efectividad mortal a la que nos tienen acostumbrados.

Antes de irme, el otro punto gracioso que mencionaba por allá arriba es "El soltero", un programa de televisión que ve alguno de los protagonistas y que es una parodia de los típicos concursos de citas, y que contiene los mejores momentos y las frases más elocuentes de todo el film, lo cual tampoco es que lo sitúe muy arriba.

We share a special connection, but your reaction to the violent death of my last soul mate has left me questioning how I feel about you.

La película necesitaba más subtramas como esta para hacerla mínimamente llevadera.