Star Wars Episodio I – La amenaza fantasma (1999)


Sinopsis: La historia nos sitúa 32 años antes del episodio IV -Una nueva esperanza-, y aquí nos encontraremos a un joven Obi Wan Kenobi  –Ewan McGregor– en el papel de padawan de un Jedi llamado Qui-Gon Jinn –Liam Neeson-. Tras escapar del planeta Naboo con la princesa Amidala Natalie Portman– recalan en el planeta Tatooine, donde encontrarán a un niño esclavo de 8 años llamado Anakin SkywalkerJake Lloyd– poseedor de un nivel de midiclorianos superior incluso a los del maestro Yoda 

Jake Lloyd, un joven Anakin Skywalker -futuro Darth Vader-.

 A partir de aquí se llevarán al niño para enseñarle los caminos de la fuerza, pues el veterano Jedi cree haber encontrado “al que traerá el equilibrio de la fuerza”.

Liam Neeson como el maestro Qui-Gon Jinn

 

 

En esta primera parte de la precuela original nos encontraremos todo tipo de mundos como Naboo y nuevos personajes del universo de Star Wars. Entre los nuevos personajes tenemos a Darth Maul, -del cual hablaré más tarde-, Mace Windú -protagonizado por Samuel L. Jackson– y nos reencontraremos con los robots R2D2 y C3PO.

Asimismo también nos encontraremos al maestro Yoda -en uno de los fallos de la película, pues al desarrollarse ésta 32 años antes y teniendo en cuenta que Yoda tenía en el episodio V casi 800 años, su rejuvenecimiento es patético, digno del cirujano plástico más chapucero que el que operó a Cher-

 

Yoda -tras pasar por el cirujano plástico-

 

La película sinceramente me decepcionó bastante cuando la ví y lo mejor de ella -lástima que no le sacaran partido con un final que no hace justicia a su presencia-  fue el villano más escalofríante de la saga junto con Darth Vader; Darth Maul, inquietante físicamente hablando.

 

Inquietante Darth Maul

 Este papel recaería en el actor Ray Parker, -un especialista en artes marciales-. Debido a la caracterización de su personaje está irreconocible pero los que hayan visto la primera película de X-Men, os sonará si os digo que hacía el papel de Sapo -mutante al servicio de Magneto que podía dar enormes saltos-.

La película en sí tiene muchos fallos a nivel de guión -no hay coherencia en detalles importantes teniendo en cuenta lo que se dice en la saga original- y a nivel de personajes -destacando entre todos ellos el inefable Jar Jar Binks– personaje digital orientado al público infantil y con el rol “cómico” de la película. Fue tal el aluvión de críticas recibido por culpa de este personaje, que sólo saldría brevemente al principio de la segunda parte y al final de la tercera parte de esta precuela.

El inefable Jar Jar Binks

 

 

A todo esto y para rematar hay que añadir que por vez primera en el doblaje en español se cometió una chapuza al cambiar la nomenclatura de los Jedis. Fonéticamente hablando los “Lledis” pasaron a ser “Lledais”, que si bien es la pronunciación en la lengua anglicana, a mi modo de ver deberían haber respetado la fonética de la primera trilogía.

 

A destacar -a pesar de su lamentable final- la escena del enfrentamiento final entre Qui-Gon Jinn y Obi Wan Kenobi contra Darth Maul con una coreografía muy buena en sus  movimientos, donde Ray Parker se muestra en su esplendor gracias a su condición de especialista en artes marciales.

Darth Maul con su doble sable láser.

En fin una película para todos los públicos donde los que no hayan visto la saga original o la vean después de esta trilogía-precuela, y a pesar de los disgustos para los que nos criamos con la saga original, disfrutarán de lo lindo.

 

Sin más os dejo con el trailer de la película. Disfrutad -los que puedan-.