Justino, un asesino de la tercera edad (1994), cerrando el paseillo

Justino - poster

Sinopsis

Justino trabajaba en una plaza de toros como puntillero titular, pero ahora, a los sesenta y dos años, se ha prejubilado y le está resultando realmente duro adaptarse a la nueva situación. Por casualidad encuentra un hobby provechoso con el que ocupar su tiempo libre sin olvidar su antigua profesión.

Cine negro, surrealismo y mucha mala leche

Justino, un asesino de la tercera edad, escrita y dirigida por Luis Guridi y Santiago Aguilar (bajo el sobrenombre de La Cuadrilla), forma junto a Matías, juez de línea (1996) y Atilano presidente (1998) la trilogía llamada “Café, copa y puro” o “España por la puerta de atrás”, según dónde se pregunte. Ya había visto estas dos últimas hace tiempo, y ahora me ha tocado saldar la deuda que tenía con la primera de ellas.

Justino - 01

Comedia negra negrísima, con toques de denuncia social sobre la decadencia a la que muchos se veían abocados durante el siglo pasado una vez que se terminaba su vida laboral y se convertían en estorbos para sus allegados, mientras esperaban el final de sus días. Dentro de unos años, esto va a ser comedia-ficción.

La película tiene una ambientación muy elaborada, a lo que contribuye el estar rodada en blanco y negro, algo que supongo está motivado por cuestiones presupuestarias, pero que está muy bien aprovechado. Y una estupenda labor interpretativa de dos eternos secundarios: Saturnino García y Carlos Lucas.

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“Estamos desconcertados. Justino no tiene mensaje. Es una gamberrada. Justino es en sí una equivocación. Hay gente que encuentra mensaje social donde lo que hay es solo mala leche.”
— Luis Guridi y Santiago Aguilar

Por desgracia para el cine español, ambos directores no han vuelto a colaborar más allá de esta trilogía, enfoncando su carrera hacia productos televisivos y documentales.