Un poco de….cine ruso (I)

 Orígenes: El cine llegaría a la antigua Rusia en 1896 de manos de los hermanos Lumière. Los primeros rodajes -al igual que en el resto del mundo aunque a Jal le cueste entenderlo xDD- venían siendo escenas totalmente cotidianas -incluso el propio Nicolás II, tenía un camarógrafo oficial para grabar todo lo que a su alteza le viniera en gana-, pero pronto empezaron a bullir mentes inquietas que ante el nuevo prodigio técnico quisieron ir un paso más allá. Entre estos nombres podríamos encontrar a gente como Drankov, Romashkov, Khanzhonkov, Pushkin…a los que posteriormente se les unieron nombres tan notables a lo largo de su historia como Eisenstein, Pudovkin, Yutkévich, los hermanos Vasíliev, Kileshov, Tarkovski, Bondarchuk, Chujrái… cada uno dentro de su momento y estilo.

Volviendo al principio, como resultado de todo ello aparece las primeras películas en la filmografía rusa como fue  Stenka Razin (1908), película biográfica de este líder cosaco producida por Aleksandr Drankov y dirigida por Vladimir Romashkov.

El cine va a recibir un empujón en 1912, cuando el productor y director Aleksandr Khanzhonkov funda los estudios que llevan su nombre con el apoyo entre otros de Iván Ozerov un importante banquero. Es en esta época cuando se produce La defensa de Sebastopol (1912) dirigida e interpretada por Iván Mozhukhin.

Una época de constantes mutaciones: El cine poco  a poco se va desperezando y dando sus primeros pasos pero va a sufrir bastantes mutaciones. Antes de la llegada del primer conflicto armado a escala mundial va a ir representando todo tipo de obras literarias  pasando a ser un fenómeno cultural gracias al cual el pueblo llano podrá tener contacto con las grandes obras de sus literatos más importantes.

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial, en un mundo en constante cambio, el cine se vuelve al servicio del Estado por su forma de propagar la doctrina que más interesa en cada momento -tenemos que tener en cuenta que en aquellos tiempos gran parte de la población era analfabeta con lo que el cine supone un arma propagandística vital, permitiendo llegar el mensaje que se desea a la masa social-.

La revolución rusa, el nacimiento del cine soviético: Con la llegada en 1917 de la revolución rusa se vuelve a establecer un nuevo orden, el fin del imperio ruso y de la familia Real da paso al poder del pueblo. En esta ocasión el cine también adquirirá tintes propagandísticos que será muy bien aprovechado por el nuevo régimen instaurado. En esta época hay un aumento muy significativo del número de cortometrajes, destinados la gran mayoría a imbuir en la propaganda a los viajeros de barcos y trenes donde se exponían éstos.

Es en este momento cuando se da a luz al cine “soviético” siendo esta fase muy fructífera y dando nombres como  Eisenstein,  Bauer, Kuleshov, Protázanov, Pudovkin o Vértov, todos ellos harían contribuciones significativas en el mundo del cine. En el caso de Eisenstein y Pudovkin su concepto del montaje visual sería revolucionario, si bien esto no hubiese sido posible sin su maestro Kuleshov. Asimismo Vértov sería defensor a ultranza del documental y su pureza sentando las bases del cine más “real” sin artificios de ningún tipo sentando sin duda las bases de lo que más tarde se conocería como “cinema verité”.

Dziga Vértov

Esta nueva época supone a nivel mundial una nueva forma de encarar el cine gracias al manejo del montaje, planos y el realismo de las películas que van realizando a lo largo de los años todos estos grandes directores, que darán a luz  en estos años, obras tan significativas como

La huelga (1924), El acorazado Potmekin (1925), Octubre (1928), La línea general (1929) Alexander Nevski (1938), en el caso de Serguéi Eisenstein.

Padre Sergio (1918), Aelita (1923), El juicio de los tres millones (1926), Aguila blanca (1928) en el caso de Yakov Protázanov.

La madre (1926), El fin de San Petersburgo (1927), Tempestad sobre Asia (1928), El desertor (1933), Madre e hijos (1938), todas ellas realizadas por Vsévolod Pudovkin.

 

Vsévolod Pudovkin

 El golpe diplomático (1927), Zvenigora (1928), Arsenal (1929), La tierra (1930), rodadas por Aleksandr Dovzhenko.

 

Aleksandr Dovzhenko

Historia de la guerra civil (1922), Adelante Soviet (1926), El hombre con la cámara (1929), Entusiasmo (1930), Tres cantos a Lenin (1934), siendo todas ellas obras de Dziga Vértov.

Es en este preciso instante cuando el cine soviético se convierte en el más innovador de toda Europa debido a su “temerario” proceder experimentando todo tipo de recursos desde la creación del FEKS -conocido como la fábrica del actor excéntrico- donde se empleaban todo tipo de técnicas que provenían del mundo del teatro, circo, music-hall… pasando por los distintos conceptos del montaje, planos, iluminación… en los cuales se abandona la experimentación en manos de la imaginación sin límite, hasta las más diversas teorías, siendo el gran teórico del cine por excelencia en aquella época el anteriormente mencionado Lev Kuleshov, el cual dejaría para la historia del cine lo que se conoce como el efecto Kuleshov.

El gran maestro, Lev Kuleshov

El efecto Kuleshov consisitió en un primer plano prolongado del rostro del actor y director Iván Mozhukhin, presentado entre tomas de una taza de sopa humeante, una mujer en un ataúd y una niña que juega con un osito de peluche.

Los espectadores destacaron la actuación de Mozhukhin y  su ensimismamiento por el plato de sopa caliente, resaltaron la angustia de su rostro durante el sepelio de la mujer, pues hizo que los espectadores entraran en un estado de tristeza debido a la expresión de su faz, para posteriormente admirar su sonrisa al observar a la niña jugando con su osito.

Este efecto vino dado por haber intercalado la misma imagen del actor en los fotogramas anteriormente citados, como consecuencia de ello, Kuleshov demostró que dos tomas sucesivas no son interpretadas de manera independiente por el espectador ya que es el propio cerebro de éste el que las integra.

Experimentos como éste de cualquier naturaleza e índole,  dieron como logro un cine vanguardista, experimental sin concesiones e incluso sin películas; me explico, en el caso de Kuleshov debido a la falta de medios económicos llegó a rodar películas sin películas, siendo simplemente sucesiones de imágenes fijas y jugando con el montaje de una forma determinada para llevar a cabo su propagación del mensaje que más le interesaba, mostrando así como se podría llevar un montaje desde una perspectiva constructivista, recreando realidades espacio-temporales como demostró con su ya comentado efecto Kuleshov.

Este ejemplo nos deja claramente ver una de las etapas más fructíferas en toda la historia del cine recibiendo el apoyo del Estado Soviético a los cineastas culminando por aquella época con la creación de Sovkina -productora de cine del Estado- que acabaría monopolizando las producciones cinematográficas soviéticas.

Los años 40 y la gran crisis del cine soviético: Como consecuencia de todo ello y de la figura de Stalin, el cine soviético sufrió un oximoron cinematográfico, debido a que si bien tenían gran libertad para todo tipo de experimentaciones y estudios, al mismo tiempo estaban atados por una censura impuesta en sus films. Esta situación iría en declive al acercarse la década de los 40.

Debido a la inclusión de la URSS en la Segunda Guerra Mundial y como consecuencia de la invasión por parte de las tropas alemanas en el extremo más occidental de la nación, los films que se empezaron a hacer sufrieron un vuelco. Al objeto de elevar la moral del pueblo se da más libertad de actuación a los directores y se limita la censura que había sido impuesta en su momento por Stalin -de hecho muchas películas acabaron siendo recortadas o simplemente no fueron distribuidas en su momento-, esto derivó en que en los años posteriores de la Segunda Guerra Mundial, el cine que había sido uno de los fenómenos artísticos y culturales más importantes en la URSS  entraría en una crisis de la que le costaría muchísimo salir.

La calidad y la cantidad de las películas producidas se ven muy menguadas y las que salen adelante tendrán como principal denominador común las películas históricas nacionalistas-stalinistas. Pero no todas las obras de esta época serían desdeñables, dos de las más grandes obras se darían en ella: Alexander Nevski (1938) e Iván el Terrible (1944) ambas de Serguéi Eisenstein.

Curiosamente la película de Alexander Nevski sufriría la censura debido a su inicio. En él se puede observar una pintura de un líder soviético haciendo frente a tropas alemanas invasoras, siendo rechazada para su distribución en ese momento, -pues se estaba firmando firmando el pacto de no agresión entre las dos potencias-, sin embargo cuando Alemania rompió dicho pacto, no hubo problema en distribuirla con fines morales y propagandísticos.

Próximamente la segunda parte….