The Way (2010) – torpeza marca de la casa Estévez

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TÍTULO El camino
AÑO 2010 NACIONALIDAD USA
DIRECTOR Emilio Estevez
GUIÓN Emilio Estevez, Jack Hitt
REPARTO Martin Sheen, Emilio Estevez, Deborah Kara Unger, Yorick van Wageningen
SINOPSIS Un día, a Tom Avery (Martín Sheen), un reputado oftalmólogo viudo, le comunican que su hijo Daniel, con el que nunca ha tenido buenas relaciones, ha muerto en los Pirineos durante un temporal. Tom, desolado, viaja a Francia y, cuando averigua que su hijo estaba haciendo el Camino de Santiago, decide terminar la ruta en su honor.

The Way, o El Camino, es una película escrita, dirigida y en parte protagonizada por Emilio Estévez. Perdón, quería decir torpemente escrita, torpemente dirigida y torpemente en parte protagonizada por Emilio Estévez. Ahora sí.

Continúo tras el salto.

The Way está llena de tópicos, plagada de situaciones surrealistas, personajes extremadamente impostados e hipercaricaturizados que no ayudan a que la historia principal pueda ser protagonista. Realmente es una película de mini-historias, pero todas apestan a refrito de tópicazos, íberos y europeos.

Si Emilio Estévez se hubiera limitado un poco más a escenas paisajistas, contemplativas o de interés turístico, habría sido mucha mejor opción que llenar los minutos de tópicos y mentiras sobre la fauna rural y urbana de España.

Pero la historia, o historias, los personajes y situaciones no es lo peor que puedes ver en The Way, lo peor es la fotografía y la dirección. Emilio Estévez, con qué leches grabaste está película? con el móvil?

La fotografía, la calidad de imagen o el tratamiento del color son sencillamente inexistentes, los travelings de los que hace gala para justificar el gasto del estabilizador de imagen son absurdos e innecesarios, y no sé… creo que cualquier estudiante de cine, en el momento de presentar la matrícula para comenzar el curso, parte con más conocimientos e ideas que Emilio Estévez, en esta su sexta película.

Hagamos un inciso

Emilio Estévez no suele ser protagonista de casi nada. Si bien es cierto, en los 80 y 90 tuvo cierta repercusión e hizo algo de historia con películas como Breakfast Club / El club de los cinco (véase el remake zombie aquí), pero a nivel interpretativo nunca ha hecho nada destacable más allá de la citada.

Es por esto que necesita dirigir.

Poniéndose detrás de la cámara sigue estando en el negocio familiar, y así puede justificar el robar minutos delante de la cámara, para el CV. Si no me crees, mira absolutamente todas las películas que ha dirigido, y mira si aparece en ellas como protagonista o secundario. Ya está, nada más que decir, Señoría.

Volviendo a The Way

La sinopsis es tierna, un padre se entera que su hijo muere cuando iba a comenzar el Camino de Santiago, así que decide terminarlo por él, cargando con sus cenizas a cuestas. Es una historia tierna, pero nada más.

Comenzando el camino conoce a un holandés porretas y a una canadiense american-hater, y más adelante a un escritor irlandés que se acerca más a un personaje de Jose Luís Cuerda que a un ser humano normal. Tópicos hipercaricaturizados al servicio del hastío.

Me estoy despachando a gusto con The Way, porque desde su concepción nunca me atrajo lo más mínimo. Estuve a puntito de verla la semana pasada, pero conseguí evitarlo con un… “Anda, ponen 16 Calles! Esta es muy buena!”, y conseguí convencer a la compañía para ver a Willis cagando el kilo. Ayer llegué tarde a casa y The Way ya estaba a tiro de play. Tuve que tragar.

Sí, la historia es tierna y hay situaciones un poco divertidas, pero en general es una caca aburrida y mal rodada. En resumen, huye de The Way como de la peste. Hazme caso.

 

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