Muerte en las profundidades (2003), tiburones de destrucción masiva

Muerte en las profundidades - poster

TÍTULO ORIGINAL:
Dark Waters

NACIONALIDAD:
EEUU

AÑO:
2003

DURACIÓN:
93 min.

DIRECTOR:
Phillip J. Roth

GUIÓN:
Brett Orr, Phillip J. Roth

MÚSICA:
Christopher Holden

FOTOGRAFÍA:
Todd Barron

REPARTO:
Lorenzo Lamas, Simmone Mackinnon, Jeffrey Gorman, Bruce Gray, Ross Manarchy, Stefan Lysenko, Robert Zachar, Rodrigo Abed, P.K. Ewing

Sinopsis

Unos feroces tiburones atacan una base submarina; el propietario recurrirá a un explorador submarino para acudir al rescate; sin embargo los tiburones atacaran dejando a los supervivientes atrapados.

El rey de los mares contra el rey de las camas

Muerte en las profundidades no es una película de terror/suspense/slasher/comedia o cualquier otro género similar en el que solemos circunscribir por inercia cualquier cinta con tiburones. Muerte en las profundidades es una película de acción/aventuras y juzgándola desde ese punto de vista resulta bastante distraída y agradable de ver.

Muerte en las profundidades 01

Lorenzo Lamas interpreta a una especie de Indiana Jones pero en plan oceanógrafo en vez de arqueólogo, lo mismo se dedica a recuperar cosas hundidas que a buscar la ciudad de Atlantis que a sacarle fotos a los peces. Simmone Mackinnon, habitual en otras bichoñadas de serie B y en diversas series de televisión, es su compañera de pufos, estafas y andanzas varias; una tía dura de manual. Los dos personajes están muy bien definidos y tienen un transfondo bastante interesante, de esos que hace que quieras saber más cosas sobre ellos.

Muerte en las profundidades 02

La peli es muy dinámica, va directa al grano y no pierde el tiempo alargando las situaciones para ir de un punto a otro. Siempre están pasando cosas, y pasan cosas diferentes. No es un simple “vamos a rescatar la estación submarina y nos encontramos con tiburones”, que es lo primero que se podría deducir de la sinopsis.

Muerte en las profundidades 03

Acción de bajo presupuesto, lejos de ser una joya inolvidable, que sin embargo resulta ser sorprendentemente bastante correcta.