“El último desafío” (2013) – Chuache ha vuelto

The-Last-Stand

TÍTULO ORIGINAL The Last Stand
AÑO 2013
NACIONALIDAD USA
DIRECTOR Kim Ji-woon
GUIÓN Jeffrey Nachmanoff, Andrew Knauer
MÚSICA Mowg
FOTOGRAFÍA Ji-yong Kim
REPARTO Arnold Schwarzenegger, Eduardo Noriega, Forest Whitaker, Johnny Knoxville, Luis Guzman, Harry Dean Stanton, Peter Stormare, Zach Gilford, Jaimie Alexander, Rodrigo Santoro, Génesis Rodriguez
SINOPSIS Un narcotraficante escapa de la justicia y huye en dirección a México. En su camino hacia la libertad sólo se interpondrá un policía de un pequeño pueblo fronterizo.

He de decir que me he quedado gratamente sorprendido con esta película, pero sobre todo con la interpretación de Schwarzenegger, y no sólo consigue ser una de sus mejores interpretaciones -al margen de ser una de sus pocas interpretaciones-, si no que consigue salvar una película, que sin él, sería insalvable.

El planteamiento de la película está sacado de una misión del Need For Speed o del Burnout Paradise, pero la presencia de Chuache y su cuadrilla, convierte una chase movie en un Western en toda regla, con varios momentos cojonudamente cómicos.

Como es lógico, no todo va a ser “bueno”, y en este punto hay que rajar del producto patrio… Noriega sobra. Y es que es muy dificil interpretar o transmitir menos que Schwarzenegger, pero Noriega lo consigue, y decidido a sacar matrícula de honor en acartonamiento. Es muy buen actor, pero no lo ha demostrado en esta película.

Y es que Chuache mejora con la edad como el buen vino y logra ser uno de los pocos personajes creíbles de la película. Ya desacreditamos a Noriega como el malo, que no pega ni con cola y es cutre a rabiar. Forest Whitaker no me gusta como agente/jefecillo del FBI, y aunque sea un buen actor, aquí cae mal. Los ayudantes del sheriff actúan como si nunca hubieran hecho su trabajo, arriesgándose inútilmente. Peter Stormare parece un malo de videojuego cutre… El único secundario que hace algo de gracia es Johnny Knoxville ,de Jackass, que hace lo que sabe, y sin mucho esfuerzo, y por eso resulta creíble.

Hablando un poco de la peli… el malo, Noriega, escapa en un cochazo, previamente robado en un salón del automovil, que es un prototipo de nosequé maquinón de 1000 caballos y que corre a más de 300km/h. El FBI lo persigue pero Noriega les da esquinazo con su cochazo del GTA y continúa con su misión, que no es otra que cruzar la frontera con México.

El último pueblo antes de la frontera, donde sabemos se supone que va a cruzar, es donde milita Arnold como Sheriff. Un pueblo que está vacío por nosequé partido de nosequé (beisball? football? cricket?. Sólo queda el Sheriff, sus 3 ayudantes, un preso (ex pareja de una de las ayudantes) y 4 fulanos en un bar.

Uno de los secuaces de Noriega (Peter Stormare) llega al pueblo y se arma la marimorena, porque tiene que abrir el camino a Noriega, que tiene que pasar por allí para llegar a la frontera.

Finalmente Noriega consigue pasar el bloqueo y… momento 100% western Noriega vs. Schwarzenegger… No os digo más para no desvelar nada importante, aunque ya sabes cómo va a terminar y quién va a quedar en pié.

En resumen, un buen regreso de Arnold a los papeles protagonistas después de 10 años, tras Terminator 3: La rebelión de las máquinas, y que ha recibido bastante buena crítica, aunque la taquilla no la ha acompañado en absoluto (37 millones de ganancia sobre 30 de presupuesto – esto en Hollywood es un fracaso absoluto).