Bloguero sin criterio y amante de los axiomas. Adorador de George A. Romero, Uwe Boll, el cine de acción de los 90, la ciencia ficción de los 50, el terror de la Hammer y todo lo que excrete Yoshihiro Nishimura.
Zombies, nazis, domingas, monstruos clásicos, psychokillers modernos, más domingas, slasher ochentero, muchísimo humor, una pizca de gore y un extra de domingas. Esta sería una buena manera de resumir The haunted world of El Superbeasto a alguien que te pregunte.
El film narra la retorcida historia de El Superbeasto, una especie de antiguo luchador enmascarado con fuerza sobrenatural, quien en estos momentos se dedica a la producción/dirección como estrella del Beastoworld Enterprise, pero que cuando puede pasa el tiempo luchando contra el mal junto a su Super-Sexy hermana, Suzi X.
Filmaffinity
Cuando vi las películas de la trilogía Firefly de Rob Zombie, en muchos sitios mencionaron El Superbeasto como historia paralela. Nada más lejos de la realidad, no tiene absolutamente nada que ver, ni se suceden en el mismo universo (aunque haga una aparición el Captain Spaulding). Mientras que en las otras tenemos un mundo real, con unos asesinos con cierto carisma matando y evitando que los cojan, aquí tenemos un mundo de fantasía donde conviven monstruos, luchadores mexicanos, muchas bellezas y otras no tanto.
The haunted world of El Superbeasto es una ida de olla muy gorda de Rob Zombie. En su momento escribió un cómic, pero hacer la película denota alguna tara. No lo negaré, me lo pasé fenomenal viendo la película, y la volveré a ver, pero cuando esperas ver una peli de animación en la línea de la trilogía Firefly, y te encuentras con esto, evitar el esguince de cerebro se torna bastante complicado.
La película no deja de ser una gamberrada donde puede mostrar todo lo que quiere hacer y no le dejan, o no tiene presupuesto para hacerlo, en el cine «grande». Termina siendo amena, divertida, mono-neuronal (como sus personajes) y provoca un empacho de tetas importante.
Recomendable para echarte unas risas, sin duda, pero no esperes la firma de Rob Zombie; aquí más bien tenemos al hijo bastardo fruto de una orgía entre Russ Meyer, Ed Wood y Rob Zombie, un ser lleno de taras, terror y tetas.
El tráiler (light) de The haunted world of El Superbeasto
Boss level es una película muy muy entretenida y divertida. Una cinta de acción sin mayores pretensiones que hacerte pasar un buen rato, y vaya que lo hace. Si te gustan los videojuegos de acción noventeros y te lo pasaste bien viendo Atrapado en el tiempo (1993), esta te va a gustar, sí o sí.
Un oficial de las fuerzas especiales ya retirado se ve obligado a vivir una y otra vez en bucle el día de su muerte.
Hay muchas películas con la misma premisa, como Edge of tomorrow o la más reciente Naked, y no son nada malas. Incluso tenemos series, como Muñeca Rusa, que dan otra visión del suceso muerte-repetición-muerte. La gracia de Boss level es que no se tiene en serio a si misma en absoluto, y por eso se permite hacer el gilipollas en cada escena, pero bien, no sobra ni molesta. Simplemente te da lo que todavía no sabías que querías ver.
Boss Level engancha desde la primera escena, cuando empiezan a sonar los acordes de Foreplay / Long time de Boston. Rapidamente el prota narra en una voz en off lo que le lleva ocurriendo durante 139 vidas… intentan matarlo, y lo consiguen, pero vuelve a despertar otra vez en el mismo día. Mientras nos sigue contando su historia vemos algunos epic fails de sus intentos anteriores a cada cual más gore y divertido.
El tema es descubrir por qué revive constantemente, y cómo puede romper este bucle. Y esta es la trama. Tras más de 100 reinicios… le quedarán monedas, o ganas, para continuar e intentar descubrir la verdad?
Si has tenido la mala suerte de leer la sinopsis de la Wikipedia, ya te sueltan un spoiler en toda la cara. Nosotros avisamos antes:
[spoiler]Roy Pulver, un soldado retirado de las fuerzas especiales, se encuentra atrapado en un programa de gobierno siniestro, que resulta en un ciclo de tiempo sin fin que conduce a su muerte.[/spoiler]
Naomi Watts
Acompañando al prota, interpretado por Frank Grillo (que otrora podría haber sido un estupendo Frank Castle para Punisher) tenemos a Mel Gibson (a quien vimos hace nada en Fatman, demostrando que todavía le quedan unos cuantos años para seguir dando caña), Naomi Watts o Ken Jeong, que hacen sus papeles correctamente, pero recayendo todo el peso de la película sobre los hombros de Grillo.
Boss Level es una película para disfrutar, no por su muestra de buen cine, fotografía exquisita e interpretaciones magistrales, no, sino por su desenfado generalizado y sus ganas de entretener. Cualquier amante del cine de acción de los 90, y de los videojuegos de la misma época va a pasar un rato genial.
https://vimeo.com/472157850
El final
[spoiler]Pues me da un poco de rabia que termine como termina, sin un happy ending al uso, consiguiendo la chica, al crío y tal, pero no está mal. Después de 250 resets merece un descanso, sea el que sea.
Igual lo hacen así para una segunda parte? Recordemos el título… Boss Level, no Final Boss. Ahí lo dejo.[/spoiler]
No sé si Tooth Fairy es una broma o qué, pero es horrible. Los actores parecen sacados de los descartes de Al salir de clase, la historia es un cagao y ni siquiera la música está bien escogida.
Carla decide hacerse cargo de su sobrino Corey tras la muerte de su hermana Lane. Cuando visita a su madre para recoger el certificado de nacimiento del crío, esta les cuenta la historia de la malvada hada de los dientes, una maldición que sufre la familia desde que la bisabuela de su madre incumpliera un pacto con el diablo.
De verdad, cuando los actores son malos, pero la historia es buena, tienes algo a lo que aferrarte. Cuando la historia es mala, pero los actores son buenos, esperas que sepan mantenerlo a flote. Cuando la historia es mala y los actores también, no hay nada que hacer. Ojalá llegase a serie B, o Z, pero le falta mucho carisma para llegarle a la suela de los zapatos al género de cine cutre. Esto es cutre a secas, no es cine.
Los actores no sólo son malos, sino que están mal escogidos y caracterizados… la madre de la prota podría ser la hermana pequeña de la prota. El cura sabes que es cura porque lo dicen, y no por el trozo de cartón que lleva en el cuello de la camisa (literal). En fin, Tooth Fairy es un despropósito lo veas por donde lo veas.
La madre
La hija
La pandemia tiene una cosa muy mala, al margen de lo evidente, y es que tragamos cualquier tipo de mierda para pasar el rato, y no paramos, la vemos entera. Lo que conseguimos tras esos 90 minutos de media es entretenimiento, y olvidarnos del mundo. Con Tooth Fairy no pasa, es mejor salir a lamer picaportes en las puertas del edificio que empezar a verla.
3 del infierno es la continuación directa de Los renegados del diablo, que era la secuela directa de La casa de los 1000 cadáveres, ambas revisionadas en Zinemaníacos recientemente. Se completa la trilogía de la familia Firefly a manos de Rob Zombie, aunque quizá debiéramos añadir al listado The Haunted World of El Superbeasto como historia paralela.
Aunque el final de Los renegados del diablo quedó algo abierto, recordemos que Los 3 recibieron una ensalada de tiros fina… Rob Zombie decidió no matarlos, y condenarlos a un juicio, y aquí tenemos el inicio de 3 del infierno.
3 del infierno comienza con reportes periodísticos sobre la familia Firefly, con opiniones populares e impopulares sobre los asesinos quienes poco menos los tildan de héroes nacionales. Los detienen, los juzgan y los envían a prisión. Captain Spaulding muere, no indican cómo, tan sólo aparecen unos recortes de prensa. Otis consigue escapar de prisión en una salida de trabajos en la carretera. Baby pasa 10 años entre rejas y consigue acceder a una vista previa para concederle la libertad condicional; como está como una chota, deniegan la libertad durante 5 años más.
Foto de familia
Cuál es la diferencia entre una ardilla muerta en la carretera y un payaso muerto en la carretera? Junto a la ardilla hay marcas de frenada.
Captain Spaulding, DEP
Mantenemos cierta estética documental cámara en mano en algunos momentos, con insertos setenteros, sin ser tan psicodélicos como en la primera de la trilogía (salvo el momento discoteca mexicana). La fotografía, de hecho, es muy setentera y por momentos me recuerda a clásicos como I spit on your grave (1978) o House by the cemetery (1981); ojo, sólo la fotografía. Una estética muy cuidada, de verdad.
Sheri Moon Zombie
La escena de la venganza fallida en los sótanos de la prisión es maravillosa desde el inicio hasta el final, hasta el punto que llegué a pensar que Sheri Moon podría ser una gran Harley Quinn. El aspecto, la risa, la psicosis que muestra es brutal. Hasta la fecha, creo que es la mejor interpretación que le he visto. En las anteriores estaba bastante comedida y conocedora de sus limitaciones interpretativas, y en The lords of salem lo hace francamente mal, pero en 3 del infierno está sublime.
En esta ocasión no podemos tomar el dato de la recaudación (2,3 millones sobre 3 de presupuesto) como sinónimo de la calidad o gusto de la peli. Aunque es cierto que la película se estrenó a finales de 2019, ya sabemos que 2020 no ha sido un buen año para el cine en general.
3 del infierno funciona, y lo hace mucho mejor que las otras 2. Si en 1000 cadáveres teníamos un psycho-show, y en Renegados una road-movie con tintes de western ahora tenemos una película de venganza inversa, donde son los malos los que toman la revancha, justo al contrario que la mencionada antes, I spit on your grave (1978). Funciona tan bien que deseas que sea de verdad la última, para evitar que se pueda cagar con una secuela quizá innecesaria.
En resumidas cuentas, 3 del infierno se disfruta mucho. Lo harán sobre todo los amantes del género, y de Rob Zombie como director, y todos los fans del terror setentero.
La película, por cierto, sirve como despedida de Sid Haig como actor y como Captain Spaulding. Falleció a los 80 años, tan sólo 5 días después del estreno de la película. DEP.
Los renegados del diablo continúa donde lo dejó La casa de los 1000 cadáveres, que revisamos en este blog hace unos días. La película gira en torno al hermano del oficial George Wydell, quien murió a manos de la familia Firefly, cuando él y su compañero estaban buscando a los jóvenes protagonistas desaparecidos en la primera película.
El apodo «los renegados del diablo» se lo pone la policía tras descubrir las muertes y realizar las investigaciones pertinentes en la anterior cinta. Entre los sucesos actuales y los anteriores han transcurrido apenas unos meses, en los que la familia Firefly ha estado a la fuga.
Los personajes/actores principales se mantienen igual, salvo en el caso de Mamá Firefly, que sustituye a la actriz Karen Black por, otrora mito érótico, Leslie Easterbrook. Personalmente me gusta mucho el cambio, pero es cierto que Karen tiene mucho más historial de terror en su carrera que Leslie, y su presencia en pantalla en la primera película era sobresaliente.
Morir no es una opción. Métaselo bien su materia gris y trate de retenerlo, porque si no, acabará con una etiqueta en el dedo y volverá a casa en una bolsa de plástico. Ha quedado claro?
Casi con esa frase comienza la película, con la redada policial que realizan a los Firefly, ocultos en una casa abandonada. Una ensalada de tiros a continuación aporta un momento de tensión y acción que no vimos en La casa de los 1000 cadáveres. Una escena corta, pero intensa, muy bien gestionada por Rob Zombie. Al final matan a Rufus y detienen a la madre, mientras que Baby y Otis consiguen escapar. Así comienza Los renegados del diablo, acompañado de Midnight Rider, de la Allman Brothers Band.
El presupuesto de la película seguía siendo una miseria, 7 millones, y si ya la primera película consiguió más que duplicar en recaudación internacional su presupuesto inicial, en este caso casi lo triplica. Rob Zombie estaba en auge y esto lo demuestra. No ocurrió lo mismo con la última de la saga, 3 del infierno (de la que aún no hemos escrito la review), que partió con un presupuesto de 3 millones (mucho menos de la mitad de las anteriores) y no llegó a cubrir gastos. En su defensa diremos que se estrenó a finales de 2019, y 2020 ha sido un año muy jodido para todos los sectores, cine incluido.
El mítico Michael Barryman tiene su papel en la película
En su momento, Rob Zombie tenía una leve idea para una secuela, centrándose en el hermano de uno de los polis asesinados en la primera película, y en cuanto el estudio le propuso hacer la continuación, ya sabía más o menos cómo hacerlo. Tenía claro que la película tenía que ser más terrorífica que la primera, y los personajes menos caricaturizados. Cierto es que los Firefly, en la primera película, eran clichés hiperbólicos del cine de género, y Zombie quiso romper un poco con esa línea editorial.
Así como 1000 cadáveres es más un homenaje a La matanza de Texas, y al género slasher con casa, Los renegados del diablo es más una road movie con tintes de western violento. Muy del estilo que podría hacer Tarantino después de una ronda de chupitos con Robert Rodriguez. Carretera, desierto y una panda de vampiros locos asesinos.
Técnicamente la película es algo más plana que la primera, menos loca en cuanto a cambios de registro. Ojo, «más plana» no es peor, sólo diferente. Como variación aquí tenemos algo de cámara en mano, traída por Phil Parmet, director de documentales, que bien usado queda guay, pero abusado queda como el ojete. En este caso, queda bien y aporta sensación de «directo» en momentos clave. Zombie prescinde del rollo videoclip del que tanto abusó en la primera parte.
La crítica fue algo más benévola con Zombie por esta película que por la anterior, y con razón; Los renegados del diablo es mucho mejor película que la de 2003, más madura, mejor realizada, centrándose más en un género y estilo que hacer un batiburrillo informal como hizo en la anterior. Como primera película estaba bien, pero para una segunda ha querido, y conseguido, asentarse como buen director, que sabe imprimir su estilo en cada plano y fotograma.
Muy recomendable pero, por desgracia para algunos, conviene ver antes la primera.
El tráiler
El final
Aunque ya tenga algunos años, no debería molestar mucho, pero por si acaso, aviso de los spoilers.
[spoiler]La escena final, conduciendo hacia la barrera policial, sin más sonido que Freebird de Lynyrd Skynyrd no creo que se estudie nunca en las escuelas de cine, pero sí es una muestra maravillosa de que las cosas hechas con gusto y cariño, saben mejor que siguiendo una receta al pie de la letra (salvo que la receta te la haya pasado tu abuela, entonces no te salgas del guión).
Rob Zombie tiene mucho cariño a sus personajes, y lo demuestra dándoles un final abierto mostrando una aparente muerte. Aunque estén más llenos de agujeros que un colador del chino, no los hemos visto morir. Hoy nos sabemos conocedores de una tercera entrega, pero en 2005 ni siquiera había planes de hacerla, por lo que el final Bonny and Clyde no era más que una poética forma de rezar por sus personajes y por una posible continuación.[/spoiler]
Continuaremos en unos días con 3 del infierno. Stay tuned!
La casa de los 1000 cadáveres es el debut cinematográfico de Rob Zombie. Un plagi-homenaje a los clásicos La matanza de Texas y Las colinas tienen ojos, tomando elementos de ambas, y abusando de muchos otros clichés y estándares del género.
Aunque no se concibiera como tal, es la primera de la tetralogía «Firefly», acompañada de Los renegados del diablo (2005), la película de animación The Haunted World of El Superbeasto (2009) y 3 del infierno (2019). La de animación es una historia paralela a los eventos de las otras películas, y de ahí que muchas veces no se cuente dentro de la serie.
La película se gestó mientras Rob Zombie trabajaba para Universal creando una atracción tipo «la casa del terror» en un parque de atracciones. A la vez que creaba la casa/laberinto iba imaginando y escribiendo un relato que contar a los visitantes de la misma. Le debió gustar tanto que se lanzó a rodar. Tras -tan sólo- 25 días de rodaje, la película estaba lista, y aunque fue vapuleada por la crítica, consiguió sacar casi 17 millones de dólares sobre los 7 que costó. Que una película de tan bajo presupuesto consiga esos niveles de recaudación es algo bastante gordo.
En fin, la historia de La casa de los 1000 cadáveres es bastante cliché, en líneas generales…
Dos parejas de jóvenes se pierden durante la noche y van a dar a una oscura casa habitada por una familia de psicópatas. Asesinatos, canibalismo y ritos satánicos son algunos de los mil horrores que allí les esperan.
Leyendo esa sinopsis hasta podríamos decir que la película se basa en el clásico del gore-rural gallego La matanza caníbal de los garrulos lisérgicos (1993), rodada en tan sólo 7 días por Antonio Blanco, Toñito.
Un grupo de jóvenes regresa en coche de un concierto durante la madrugada. En el camino, unos cristales rotos en la carretera pinchan una rueda y se ven obligados a pedir ayuda en la casa más cercana donde, por desgracia para ellos, viven los Machado: la familia más psicópata de La Coruña.
En esta ocasión la familia psycho son los Firefly, y están tan chalados como se espera de ellos. Desde el más feo hasta la más guapa que buena actriz Sheri-Moon Zombie. Salvo en The Lords of Salem, siempre suele estar bastante comedida y se sabe conocedora de sus limitaciones interpretativas. En esta ocasión, resulta muy fresca y se deja llevar, y es lo que pide el personaje, así que chapó.
Rob Zombie, Sheri-Moon Zombie y Bill Hudley
Pero aunque la historia sea un cliché, es el cómo contarlo lo que de verdad mola. La edición/montaje de la película con partes estilo videoclip, por el movimiento de cámara, zoom; los insertos cutres de videocámara, las escenas en blanco y negro, o de colores invertidos… todo ello mezclado después con escenas «de verdad»… no sé, es un mix que me parece brutal, aunque entiendo que no va a ser del gusto de todos, y aquellos que busquen una película más «plana» a nivel técnico quizá no se vean encantados.
En resumidas cuentas, La casa de los 1000 cadáveres no es para todo el mundo, y por ello no podemos dejarnos llevar por la crítica o el rating que tenga la película en plataformas generalistas como IMDB (6,1/10) o Filmaffinity (5,1/10). Aunque siendo el género que es, y viendo la puntuación que le dan en estas páginas, bien puedes hacerte a la idea de ver un peliculón.
No lo es, pero está muy guay,.
El tráiler
Conducid con cuidado, y gracias por venir a la licorería del conejo ardiente!
En unos días continuaré con las otras 2 películas principales, Los renegados del diablo y 3 del infierno. Estad atentos!
Holmes y Watson, de 2018, es una completa pérdida de tiempo, pero contiene un cambio de registro durante minuto y medio, aproximadamente, que me pareció gloria bendita.
Es la típica película de Will Ferrell, en esta ocasión interpretando una histriónica versión de Sherlock Holmes, acompañado -otra vez- por John C. Reilly haciendo del Doctor Watson. Como comparsa tenemos a Rebecca Hall y Lauren Lapkus (haciendo un papelazo), y como antagonista a Ralph Fiennes haciendo de Moriarty, pero se podría llegar a tildar de cameo por la poca relevancia que tiene en la historia.
El selfie con la Reina Victoria también me hizo algo de gracia.
Ha habido un asesinato en el Palacio de Buckingham y, dentro de cuatro días, la Reina Victoria será la próxima víctima si nadie puede evitarlo. Por suerte para ella, Sherlock Holmes (Will Ferrell) y John Watson (John C. Reilly) se pondrán manos a la obra para frenar de una vez a James Moriarty e impedir que lleve a cabo su terrible plan. O al menos lo intentarán, porque esta no es una historia convencional de Sherlock Holmes. Esto es Holmes y Watson.
Ferrell y Reilly es la tercera o cuarta vez que trabajan juntos, no lo sé. Lo que sí sé es que esta es, seguramente, la peor de ellas. Holmes y Watson resulta una película plana, graciosilla por momentos, pero nada a la altura de otros trabajos anteriores de los actores o incluso del director, Adam McKay (de quien revisamos una película, también con Ferrell, aquí hace poquito).
Lo que sí tiene, son un par de detalles que consiguen que el trauma no resulte mortífero de todo: los momentos de pensamiento analítico-matemático que ya vimos en las Sherlock Holmes de Guy Ritchie (y algo en la serie Sherlock), pero en este caso con fatídicas consecuencias, y el la escena musical, que otros críticos consideraron como una basura sobrante y sosa… a mí me encantó, me pareció una salida de la tónica de la película que me entró muy bien. No digo que sea una maravilla ni que justifique la recomendación de la película, eso no podría hacerlo. Pero en mi caso, me estaba pareciendo un coñazo, y ese número musical me hizo recobrar el sentido.
Rebecca Hall (delante) y Lauren Lapkus (detrás)
Lauren Lapkus hace un papelazo, pero me cuesta a veces distinguir al personaje de la actriz, por muy raro que pueda parecer xD
En resumen, que Holmes y Watson no aporta absolutamente nada al mundo de la comedia. Es más, si le quitásemos todo lo absurdo que tiene, y limásemos un poquito el guión, podría llegar a ser una buena historia holmesiana. Tiene elementos muy habituales y necesarios en las historias del detective, la ambientación y vestuario están muy bien (sombreros aparte), las tramas y subtramas no están mal. Es una pena que se dejaran llevar por el chiste fácil, cuando si se lo hubieran tomado un poco más en serio, habría sido una película mucho mejor de lo que fue.
No la puedo recomendar, pero si la vas a ver espero que no la sufras mucho.
Empiezo diciendo que sólo llevo 3 (o 4) episodios de Dime quién soy, y aunque la serie en líneas generales me está gustando bastante, no puedo decir lo mismo de la actriz protagonista, Irene Escolar y del personaje al que interpreta.
Si fuera un personaje secundario, podría pasarlo por alto y obviar lo que voy a decir, pero es el rol protagonista de la serie, y se tiene que comer esta crítica: es un personaje más plano que el encefalograma de un zurullo de perro con diarrea explosiva.
Antes de continuar tengo que añadir, también, que no he leído la novela en la que se basa, igual llamada Dime quién soy, escrita por Julia Navarro, y en la que espero que el personaje esté mejor creado y presentado, porque en la serie lo que tenemos es a una pija de la Calle Serrano (literal) que se las da de rebelde mientras tiene una criada 24h, a la que llama amiga, y otra niñera 24h para atender al hijo que ella no quiere cuidar.
El novio le pide matrimonio, pero ella haciendose la tontita le dice que se lo tiene que pensar.
Esta pija, hija de padre republicano con empresas por Europa, ve cómo con el auge de Hitler las empresas familiares se van a ir al carajo, así que papá tendrá que pedirle pasta al consuegro, aunque dice que su yerno (novio de la prota, Amelia) no ve bien el poner pasta para salvar las empresas y trasladarlas a Bélgica. Amelia, viendo que las empresas de papá se van al pedo, acepta casarse para forzar a la familia del ahora marido a poner pasta y salvar las mencionadas empresas.
Meses después tiene un hijo, no deseado, y lo demuestra contratando a una niñera 24h, para así poder irse de farra a hacer la revolución proletaria por los barrios de Madrid.
Amelia y Pierre
En una de sus salidas conoce a Pierre, activista comunista miembro del partido y muy culto. Toca el piano y habla francés, y todo el mundo sabe que eso en los años 30 era el mojabraguismo por excelencia.
Los dos se fugan a Buenos Aires, a hacer la revolución, porque España ya está lista (ojo, 1934). Bueno, se fuga ella, abandonando a su familia e hijo, por un enamoramiento de 1 tarde con un francés que no conoce de nada.
En resumidas cuentas, Amelia es un personaje con un atractivo narrativo 0, e Irene Escolar, la actriz que le pone cara, es lo más insulso que he visto en años. La pongo al nivel de Sergio Peris-Mencheta, porque viva, muera, llore, ría no es capaz de cambiar la cara, no transmite nada en absoluto, y es una pena, porque la serie, como dije arriba, está muy bien, pero cada vez que sale ella, que no son pocas veces siendo la prota, es un bajón. Su intento de llorar en una escena casi me hace llorar a mí.
Dime quién soy está bien porque la ambientación es brutal, tanto la nacional, como la supuesta Argentina, como el supuesto Moscú (voy en el episodio 3 o 4, no recuerdo – tranquis, no hay spoilers, y todo lo que he dicho es del capítulo 1). El maquillaje y vestuarios están muy acordes con la época (excepto en el caso de Amelia, que me parece que tiene un aspecto demasiado moderno para los años 30). El resto de personajes no son nada planos, ni los actores que los interpretan. Concretamente, Pierre Comte, interpretado por Oriol Pla, hace un papelazo.
No sólo ambientación y reparto, la historia está muy bien narrada (excepto lo relativo a la prota aunque pueda parecer algo contradictorio), y consigue enganchar.
No sé a dónde llegará esta serie, si será más de 1 temporada; creo que sí por la sinopsis del último episodio, ambientado en 1961, deja mucho margen para continuar, pero lo dicho, no he leído la novela de Julia Navarro así que no puedo decir si queda historia o no.
En resumidas cuentas, no sé si recomendar Dime quién soy o no. Por la protagonista y la actriz que la interpreta no puedo, ambas son un peñazo. Por el resto de la serie sí, merece la pena. Así que, haz lo que debas.
El tráiler de Dime quién soy
Editorial de 4 días después
Ya he terminado la serie. El último episodio tiene delito por lo apresurado del final, pero bueno. Mantengo lo dicho anteriormente: la serie mola mucho, pero no el personaje principal ni la actriz.
No sé a dónde llegará esta serie, si será más de 1 temporada; creo que sí por la sinopsis del último episodio, ambientado en 1961, deja mucho margen para continuar
Yo mismo, hace unos días
Pesé que quedaba historia que contar, pero el último episodio fue tan tan tan acelerado que no queda nada. Acaba a la par que la novela, así que no creo que se inventen una segunda temporada o continuación de ningún tipo.
The Watch es la nueva apuesta de la BBC para dar a conocer el universo Pratchett al público, y para satisfacer a todos los fans que existen sobre todo el disco… incluso a los terraplanistas!
Sería muy pedante por mi parte decir que leo a Pratchett desde que era pequeño, o incluso que lo conocía… La verdad es que entré muy tarde en su mundo, y es algo de lo que no puedo hacer más que arrepentirme. Es una droga, una vez entras, no hay salida. Y es verdad, una vez empecé a leer sus libros, era acabar uno, dejar un día de descanso para disfrutar lo leído y empezar otro, sin pensarlo. La batería del Kindle, que normalmente dura semanas, duraba días.
Ahora la BBC ha tenido a bien traernos parte su Universo (aunque de segunda mano) a nuestras pantallas. The Watch nos narra parte del arco argumental de La Guardia de Ankh-Morpork. En el propio tráiler podemos recrearnos en pequeñas escenas que recuerdan mucho a acontecimientos de ¡Guardias! ¿Guardias?.
Me chocó un poco el aspecto de los personajes, vestuario principalmente. Mientras leía los libros, me imaginaba todo más «medieval», sin embargo aquí tenemos un rollo muy punk con aire viejuno que ojo, no le queda nada mal, y actualiza la imagen y estética de todo. Echadle un ojo al tráiler para entender a qué me refiero.
A día de hoy se han emitido tan sólo 2 episodios, y os puedo asegurar que son las p*tas risas.
En resumen, mirad The Watch, no os vais a arrepentir.
Sólo deseo que no se estrellen, para que se animen a hacer más adaptaciones de las novelas, y si me dejan pedir… por favor: Ritos iguales.
Siguiendo el estilo argumental de El pueblo de los malditos (1960), y antes del remake de 1995 a manos de John Carpenter -interesante pero frío-, tenemos Cromosoma 3, una de las obras maestras de David Cronenberg, que sin mucho esfuerzo consigue lo que mejor sabe hacer: acojonar al personal y revolverle las tripas.
Hasta podríamos decir con cierto desdén que es la típica película de David Cronenberg, entendiendo como típica una buena película con una buena historia y con unos personajes sólidos como la roca (una de verdad, no Dwayne Johnson).
No, no es Pujol haciendo un cosplay de un cacahuete
El psiquiatra Hal Raglen inventa una terapia especial para tratar psicópatas que consiste en la somatización de los trastornos mentales del enfermo. Cuando somete a una mujer a este proceso de curación, contra lo previsto, se desata la furia de la paciente.
Sinopsis de Cromosoma 3
A estos «enfermos» los llama psicoplasmáticos, y se resumen mucho en conseguir que se provoquen ronchas y heridas en lugar de dejar salir «su yo interior». A margen de la base científica del asunto, es un tema interesante para una película de terror.
En Cromosoma 3 la hija del protagonista vuelve con unas marcas en el cuerpo después de unas visitas a su madre en el psiquiátrico donde reside. El padre impide que la madre vuelva a ver a la niña, pensando que había sido ella quien se las había provocado.
Durante la película se van sucediendo una serie de asesinatos provocados por unos «niños raros» rubios enfundados en chaquetas rojas. La autopsia de uno revela una serie de detalles escalofriantes, entre los que destacamos que no tienen ombligo y que tienen una esperanza de vida limitada al combustible que portan en una mochila carnosa entre los omóplatos.
Llegando al final de la cinta, descubrimos que estos mutantes son hijos de Nola, la madre interna en el psiquiátrico, pero no son hijos biológicos al uso. La psicoplasmosis provoca que las personas afectadas por X enfermedades mentales, las revelen en su cuerpo y no en sociedad. En el caso de la madre, la psicoplasmosis son embarazos extra-corporales. Si un embarazo real lo tenemos con un enlace genético, aquí lo tenemos enlazando odio y dolor, a lo que tenemos que añadir un extra de represión como líquido amniótico.
Uno de los momentos más desagradables de la película
Al final no sólo tenemos un bichoño, sino que tenemos una buena manada de pequeños hijosdeputa que sólo desean matar y matar. Y lo hacen.
Estos angelitos son los protagonistas principales de este PELICULÓN, mayúsculo… Nada de ñoñerías como La noche de los muertos vivientes (1968)… los zombies ya están muy vistos… el verdadero terror está en los niños… ¿qué acojona más que un niño cabrón? pues es simple, muchos niños cabrones, y encima feos.
Las películas de terror que involucran a críos en sus historias siempre tienen un punto psicológico bastante jodido y que siempre se nos hace un poco difícil de digerir… El pueblo de los malditos (1960), El resplandor (1980), o la española ¿Quién puede matar a un niño? (1976), son algunos de los ejemplos de películas que tienen niños de por medio, y esto siempre nos hace pasar un mal rato.
Independientemente de que los niños sean unos hijosdelagrandísimaputa o sean más caníbales que el Doctor Lecter, siempre que hay niños en una peli de terror… tragamos saliva. Nos pasa igual que con el maltrato animal… o acaso no sufrimos con el perrete de Soy Leyenda (2007)?
En esta cinta tenemos lo dicho, niños cabrones (y mucho, y muchos), y otros que los sufren.
Cromosoma 3 es una muestra de la radicalidad a la que podía llegar Cronenberg en sus momentos, sin perder el buen oficio de director, creando esta fantástica película que no sólo deberíamos meter dentro del saco del Terror o Terror psicológico, si no que alberga mucha filosofía sobre la vida en sí misma.
Tuve una larga y amorosa escena de Samanta lamiendo el feto… cuando los censores, esos animales, la sacaron, el resultado fue que mucha gente pensó que ella se estaba comiendo a su bebé. Eso es mucho peor de lo que yo estaba sugiriendo.
La película, la historia y escenas como la descrita son fruto de una mente enferma, podrida y carente de todo tipo de sentimiento amoroso… fruto de la mente de un genio que no se anda con medias tintas ni equidistancias. O lo adoras, o lo odias. O te encanta o te repugna.
Si te estrenas con Cronenberg con Cromosoma 3, quizá no quieras ver absolutamente nada más de este director. Quizá sea mejor que empieces por La Mosca (1986), de ahí saltes a Scanners (1981), Videodrome (1983) y en ese punto ya estarás vacunado para ver Cromosoma 3.
Cromosoma 3 no es para todos los públicos, pero es muy recomendable… y la banda sonora (obra de Howard Shore) es maravillosa.
Aunque hoy en día consideremos Cromosoma 3 como uno de los pilares del terror, en su momento la crítica la menospreció sobremanera, como a la mayoría de películas de terror diferentes al estándar.
Una película que recomiendo encarecidamente, pero no para poner de compañía con colegas… ésta es de las que hay que ver y disfrutar, y luego, debatir sobre ella con una copa de vino y un monóculo.
Más adelante vinieron Scanners (1981), Videodrome (1983), La zona muerta (1983), La mosca (1986), Inseparables (1988) y El almuerzo desnudo (1991). Estas películas podrían conforman la filmografía imprescindible del director.