“Hackers 2: El asalto final” (2000) – la secuela que no es

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TITULO ORIGINAL Trackdown (Track Down – Takedown)
AÑO 2000
NACIONALIDAD USA
DIRECTOR Joe Chappelle
GUIÓN David Newman, Leslie Newman, John Danza, Howard A. Rodman (Libro: Tsutomu Shimomura & John Markoff)
MÚSICA Chris Holmes
FOTOGRAFÍA Dermott Downs
REPARTO Skeet Ulrich, Tom Berenger, Jeremy Sisto, Russell Wong, Angela Featherstone, Donal Logue, Chris McDonald, Master P, Amanda Peet
SINOPSIS Kevin Mitnick, el hacker más conocido de Estados Unidos, se encuentra en libertad condicional debido a sus pirateos informáticos. A pesar de todo, Kevin intenta piratear el sistema de seguridad informática inventado por Shimomura, un especialista que trabaja para el gobierno.

Malvendida en España y Latinoamérica como Hackers 2, una secuela de “Hackers: Piratas informáticos“, cuando esto es una mentira como una catedral.

Mientras que Hackers nos cuenta un relato de ficción, Hackers 2 nos cuenta una historia basada en hechos reales.

No obstante, a nivel “película” o “historia”, Takedown/Track Down/Hackers 2, es MUY superior a Hackers. Hay un buen guión, y una muy buena trama. La realización, no obstante, deja bastante que desear, y la puesta en escena es muy pobre, digna de un telefilme cutre de Antena 3.

La película, repito, no es ninguna secuela, sólo tiene la fatalidad de haber sido nombrada como tal. No vamos a tener ni los mismos personajes (ni actores), ni la historia es una continuación. Aquí vamos a ver cómo 2 fulanos se las arreglan para ir detrás del mayor hacker de la historia, Kevin Mitnick.

El caso de Kevin Mitnick (su último encarcelamiento) alcanzó una gran popularidad entre los medios estadounidenses por la lentitud del proceso (hasta la celebración del juicio pasaron más de dos años), y las estrictas condiciones de encarcelamiento a las que estaba sometido (se le aisló del resto de los presos y se le prohibió realizar llamadas telefónicas durante un tiempo por su supuesta peligrosidad).

vía Wikipedia

El elenco de actores para esta película está muy bien escogido, y todos realizan un buen trabajo delante de las cámaras. Lo único que considero que le falta a esta película es algo más de dinamismo, pues es muy parada en general.

En la película, a Mitnik lo dejan como “el malo de la película”, y los perseguidores, Shimomura y Markoff (escritores de la novela en que se basa la película) queda como los superhéroes que van tras él y lo atrapan finalmente.  El padre de Shinomura, como curiosidad, ganó el Nobel de Química en 2008.

Mitnik era un cabroncete escurridizo, pero no era un mal chaval… la sociedad lo hizo así! xD

Resumiendo, una buena película, pero lenta.