Ciclo 007 – El mundo nunca es suficiente (1999) Pierce Brosnan

Tras dos películas Bond bastante más que decentes, Brosnan volvió a su tercera aventura como agente 007.  Y esta vez, siguiendo la línea de la anterior película, pero hacia peor.  Ésta era una de las aventuras más esperadas del agente, el público le había aceptado como 007, daba el perfil y el actor estaba en su mejor momento, eso, si añadimos la mejora sustancial en efectos especiales era un arma potencial… que se tornó en su contra convirtiendo la tercera entrega en su aventura más floja, y una de las peores películas Bond del ciclo Brosnan a mi gusto.

Elektra King, Sophie Marceau

Y hay que puntualizar que Brosnan sigue siendo a mi parecer el mejor Bond de todos, aunque también reconozco que lo mejor de sus filmes como Bond es él, ya que las historias no son digamos… de lo mejor. En la primera película GoldenEye el guión estaba “por retales” con líneas argumentales sueltas sin sentido, inacabadas y fantásticas escenas estropeadas por una banda sonora que la mitad de las veces rompía el clímax. En la segunda película  la fotografía es fantástica, la primera parte de la película comienza con un argumento sólido, con conversaciones ingeniosas , diálogos coherentes… y la línea argumental está bien trazada… pero luego…  se les empieza a ir la cabeza y en la segunda parte de la película empieza a perder sentido, centran todo en las escenas de acción y culminan con un clímax inadecuado para una película Bondiana que deja una sensación extraña (Bond al estilo Terminator con una ametralladora)

Dr. Christmas Jones, Denise Richards

Y esta película viene siendo más de lo mismo, la gran mayor parte del filme tiene un ritmo inadecuado, como si fuese dando tropezones, sobretodo si nos centramos en la linealidad de los personajes. Y aunque la sucesión argumental  estaba bien trazada pero con profundos errores o “vacíos argumentales”.

Debo incidir en la poca consistencia en los perfiles de los personajes ya que en las películas Bond ya suele ser más que común este tipo de cosas… ¿Una ingeniera nuclear que busca petróleo en oriente medio en shorts y camiseta holgada?…. ¿Una muchacha inocente, hija de un archimillonario que es secuestrada y maltratada y se comporta como…?… bueno en este caso la verdad es que se comporta como si realmente tuviese personalidad múltiple en cada escena, pasa de ser una niña inocente a ser una zorra asesina pasando por un alma caritativa, una protectora de la cultura y los pueblos, una despiadada magnate del petróleo, una manipuladora de medios y una secuestrada con síndrome de Estocolmo…

Dr. Molly Warmflash, Serena Scott Thomas

Lo más gracioso de esto último es que dejan intuir que acaba provocándole el síndrome de Estocolmo a su secuestrador o eso… o que planeó ella misma su propio secuestro y se sorprendió de que no pagaran su rescate … realmente  lo cierran de varias formas así que no queda claro cuál es la conclusión final salvo que ella era una zorra en cualquiera de los casos.

Sí que aquí debo mencionar una puntualización con respecto a la característica principal  del malo. Éste tiene una bala alojada en el cerebro que le anula los sentidos, cortesía de otro agente 00 y que durante la explicación, en palabras de la eminente doctora del MI6  “Conforme lo va matando lo hace más fuerte” y es que esa es una afirmación inexacta.  Porque  la fuerza depende de factores físicos, y la resistencia depende de los sentidos, es decir, si antes de anular los sentidos él no podía levantar una vaca en brazos, seguirá sin poder hacerlo, pero si la vaca le da una coz que le rompe dos costillas él podrá continuar su vida porque no sentirá el dolor que ello le provoca. Así que el malo es más resistente, no más fuerte.

Giulietta da Vinci, Maria Grazia Cucinotta

Pero si hay algo que me entristece realmente es que si todas las películas de Brosnan hasta la época poseían algo, eso era escenas de acción trepidantes… en esta ocasión las escenas de acción son sorprendentemente pobres, incluso diría yo que demasiado pobres para la ingente cantidad de dinero que costó la producción.

Dicho esto, el clímax final también es pobre y… sinceramente, toda la película tratando la bomba de uranio con plumas y durante la lucha se les cae en más de cinco ocasiones, se golpean con ella, y acaba matando al malo atravesándolo con ella sin que explote…. a ver… no, no voy a intentar explicar eso, lo menciono porque sigo sin encontrarle sentido.

Tras la aclamada banda sonora de El mañana nunca muere, el compositor David Arnold fué llamado para  la siguiente aventura de 007. Trabajando conjuntamente con el letrista Don Black quien, ya  había compuesto con John Barry,  y ambos habían sido responsables de muchas de las canciones Bond clásicas, En esta ocasión eligieron a la aclamada banda GARBAGE para darle forma.

Fuentes: Archivo 007,  Wikipedia Filmaffinity y SensaCine