Así en el cielo como en la tierra (1995), un apocalipsis molón

TÍTULO ORIGINAL:
Así en el cielo como en la tierra
NACIONALIDAD:
España
AÑO:
1995
DURACIÓN:
90 min.
DIRECTOR:
José Luis Cuerda
GUIÓN:
José Luis Cuerda
MÚSICA:
Francisco Ibáñez Irribarría
FOTOGRAFÍA:
Javier Salmones
REPARTO:
Fernando Fernán Gómez, Francisco Rabal, Jesús Bonilla, Mónica Molina, Luis Ciges, Álex Angulo, Juan Luis Galiardo, Enrique San Francisco, Isabel Serrano, Gabino Diego, Agustín González, Chus Lampreave, Mary Carmen Ramírez, Roberto Cairo, Liberto Rabal, Achero Mañas, Manuel Alexandre, Antonio Gamero, Saturnino García, María Galiana, Fernando Vivanco, Javier Manrique, Alicia Suárez

Sinopsis de “Así en el cielo como en la tierra”

Dios Padre está preocupado por el estado de la Creación y se está planteando tener otro Hijo para salvar a la Humanidad. A Jesucristo no le parece bien dejar de ser Hijo Único y sugiere que ya va siendo hora de “celebrar un Apocalipsis como Dios manda”.

No hay que tomarlo al pie de la letra, es poesía

Así en el cielo como en la tierra es la última entrega de la trilogía de humor surrealista rural de José Luis Cuerda. Esto de la trilogía es algo que he descubierto recientemente, porque siempre he asociado el tono de humor delirante (en mayor o menor grado) con el tipo de comedias del director, y porque siempre me ha parecido que El bosque animado tiene mucha más relación con Amanece que no es poco que Total o Así en el cielo como en la tierra, a las que por otro lado sí veo vinculadas entre ellas, pero no con las otras. Rarito que es uno, supongo XD

A diferencia de Amanece…, Así en el cielo como en la tierra es una peli con una historia clara y lineal (más o menos), con un principio y un final (más o menos) y un excelente reparto coral bastante equilibrado. Y no parece fácil, porque teniendo a Paco Rabal (vestido de Guardia Civil) como San Pedro y al inmenso Fernando Fernán Gómez encarnando a Dios, se podría pensar que el resto de actores quedan un poco eclipsados, pero no es así, todos tienen su momentito y su oportunidad de lucimiento.

Evidentemente, el Cielo que nos presentan es el Cielo que queda justo encima de España, rural, modesto y con recortes de presupuesto, nada que ver, por ejemplo, con el Cielo de Francia, que está justo al lado.

Muy divertida, original y, por supuesto, absurda, aunque deja un pequeño poso para la reflexión. ¿En qué otro sitio Dios se va a plantear volverse ateo después de leer a Nietzsche y comprender que tiene razón en muchas de las cosas que dice?