Alone in the Dark, algunos secretos no deben ser descubiertos nunca

Alone_in_the_dark

TÍTULO ORIGINAL Alone in the Dark
AÑO 2005
NACIONALIDAD Canadá / Alemania / EEUU
DIRECTOR Uwe Boll
GUIÓN Elan Mastai / Michael Roesch / Peter Scheerer
MÚSICA Reinhard Besser / Bernd Wendlandt / Burton C. Bell / Oliver Lieb / Christian Olde Wolbers / Peter Zweier
FOTOGRAFÍA Mathias Neumann
REPARTO Christian Slater, Tara Reid, Stephen Dorff, Matthew Walker, Will Sanderson, Frank C. Turner
SINOPSIS Siendo niño, Edward Carnby (Christian Slater) tuvo una experiencia que le marcó para siempre, una prueba irrefutable de la existencia de otro mundo, siniestro y aterrador; por ese motivo, Edward acabó convirtiéndose en investigador de fenómenos sobrenaturales. Ahora, el misterioso pasado de Edward está a punto de convertirse en el caso más peligroso al que se ha enfrentado jamás. 19 personas que crecieron en el mismo orfanato que él han desaparecido.

“Alone in the Dark” es un videojuego publicado en 1992 que inició el género conocido como survival horror, popularizado en 1996 por “Resident Evil”. La película está inspirada en la cuarta entrega de la saga, “Alone in the Dark: The New Nightmare” (2001)


Confusión es una palabra que podría definir perfectamente esta película. Confusión a todos los niveles, tanto en la historia, que no llegas a saber en ningún momento qué pasa ni por qué ni hacia dónde va ni siquiera cómo termina, como en la puesta en escena, la falta de ritmo, e incluso en la banda sonora, que en el mejor de los casos parece metida con calzador, casi nunca genera la atmósfera adecuada y, muchas veces, entra a destiempo (ese extraño “polvete” entre Christian Slater y Tara Reid con “7 seconds” de Neneh Cherry de fondo…).

Hay varias escenas que son plagio homenajes de otras películas más conocidas, supongo que resultará más entretenido localizarlas y descubrir de dónde las han copiado que intentar descubrir algo de coherencia en la trama.

En definitiva, “mala con ganas”, ni siquiera es “mala pero hace gracia”.