Zinemaníacos entrevista a… Rodrigo Cortés

A continuación, la pequeña entrevista que le pudimos hacer a Rodrigo Cortés, con motivo del estreno de Luces Rojas en España.

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CONCURSANTE es una película de reflexión sobre la vida, economía y la relación de ambas… ¿cómo se da el salto para rodar un thriller tan intenso como BURIED?

No te lo planteas en términos de “salto”, cada película es, por definición, diferente, porque cada historia lo es. O debería serlo. Si uno espera encontrar la experiencia de una película en otra, se va a pasar la vida desubicado.

La premisa era muy simple pero, ¿hubo alguna complicación técnica o humana?¿Necesitó terapia Ryan Reynolds después del rodaje?

Hasta donde yo sé, no la necesitó, pero el rodaje fue extremadamente duro, el más duro que ambos hemos tenido hasta la fecha, y eso que los rodajes siempre lo son. “No pain, no gain”.

Después de muchos meses de rodaje, ahora presentas “Luces Rojas”. Cuéntanos, ¿qué nos vamos a encontrar en la película?

Sea lo que sea lo que esperes, será algo diferente. LUCES ROJAS es un número de magia, una continua puesta en cuestión de la fiabilidad de tus percepciones. LUCES ROJAS es un viaje, conviene entrar en la sala sin esperar NADA, dispuesto a dejarse llevar… Nuestra experiencia es que la película no se acaba cuando acaba la proyección; si entras en la frecuencia adecuada, se resiste a abandonarte.

Que eres un gran director es algo que Zinemaníacos siempre defendimos, pero… ¿no te sentías un poco pequeño al lado de Robert de Niro o Sigourney Weaver? ¿Cómo fue la experiencia de rodar con estos dos monstruos?

Claro que te sientes pequeño, entre otras cosas porque lo eres. Pero tu responsabilidad en el set es no pensar en ello y hacer lo necesario para que cada pieza del puzzle sea la mejor versión posible de sí misma. Y eso incluye cada interpretación.

Así como un actor se prepara con diferentes técnicas para afrontar un personaje, ¿cómo se prepara un director para un proyecto como éste?

Es difícil saberlo. En términos de escritura, hice lo necesario para vibrar en determinada frecuencia estructurada y desmitificadora, proveyéndome de las lecturas adecuadas. Durante la escritura del guión, escuchaba casi exclusivamente a Bach interpretado por Gould, para entrar en determinada vibración cartesiana, y a Roger Waters para no perder sentido del drama. En el set, simplemente procuras anticiparte a cada problema y ser claro al responder cualquier pregunta.

¿Ocurrió alguna anécdota durante el rodaje? ¿Algo… sobrenatural?

En una ocasión, mientras preparaba en mi despacho el rodaje del día siguiente, una gaviota se estrelló contra mi ventana, algo que sucede varias veces en la película. Al día siguiente, Cillian me comentó que le había sucedido lo mismo en la habitación de su hotel, a la misma hora. Pobres gaviotas…

¿Como se siente un orensano fuera de Galicia? ¿Al margen de familia y amigos, qué es lo que más echas de menos?

En realidad, nunca he vivido en Galicia, sino en Salamanca, aunque he pasado largas temporadas en Pazos Hermos desde pequeño, y regresar a sus paisajes -cuando nadie los hace arder- es siempre un regalo. No echo nada de menos porque lo más gallego de mí (cierta mala leche lúcida) me acompaña donde voy, quiera o no quiera.

¿Te llevas una botella de licor café contigo?

Me temo que apenas bebo, soy un ser aburrido y desnaturalizado. Una auténtica vergüenza.

¿Cuáles son las principales diferencias que encuentras entre rodar en Estados Unidos y España?

En realidad, rodé LUCES ROJAS fundamentalmente en España. Pero cuando he rodado fuera he encontrado una mayor profesionalización, no siempre en el mejor sentido, y un menor compromiso personal con los proyectos. En España siempre he contado con gente que ponía su alma en los rodajes.

¿Tienes algún proyecto futuro del que puedas hablar?

Dormir.

Un mensaje para nuestros lectores, un consejo para futuros cineastas… Tienes carta blanca.

No lo hagáis, buscaos un trabajo de verdad. Y si no estáis dispuestos a escuchar este consejo, seguramente estáis preparados para intentarlo. Os deseo mucha suerte siempre que estéis dispuestos a trabajar como mulas para merecerla.

Gracias por dedicarnos este tiempo, y suerte, aunque no la necesites.