The Lovely Bones (Desde mi cielo, 2009) – Ghost para críos

lovely bones

Anoche, al volver del trabajo, a unas horas intempestivas, me senté con mis gatos a ver la tele y comenzaba esta película, The lovely bones (Desde mi cielo en hispanoamérica), y sin demasiadas expectativas me puse a verla.

Continúo con spoilers.

Hasta hoy que estoy redactando el artículo, no sabía que estaba dirigida por Peter Jackson, aunque recuerdo que durante algún momento me pareció reconocerlo de espaldas (sí, sí, en serio), pero no le hice demasiado caso. El que tenga este nombre firmando la película es síntoma de algo bueno, pero no tanto como para besar todo lo que pise. De hecho, The lovely bones es bastante flojilla, pero lo sufientemente bien rodada como para no llegar a aburrir, y con un desarrollo de los personajes e historia llevado  con bastante buen ritmo.

En Ghost teníamos a Patrick Swayze asesinado, que se comunicaba con Demi Moore , en The lovely bones tenemos a una niña de 14 años, Susie, que es asesinada, y que asiste en primera persona desde el cielo, cómo su familia se va desgastando, y cómo su padre (porque su madre -Rachel Weisz- parece que pasa de todo como de la mierda de perro) pone todo su empeño en que el crimen de su hija no quede en el olvido. Lo hace con tanto ahínco que casi pierde su propia vida en ello, hasta que… todo se resuelve con flores y pajaritos. No, no es tan así, pero sólo quiero decir que termina bien.

Bueno, bien bien, no, porque aunque es cierto que finalmente descubren al asesino, gracias a la temeridad de la hermana pequeña de Susie (la niña muerta), éste se va de rositas. Y cuando parece que se van a descubrir los lovely bones ocultos en la caja fuerte del asesino, mientras la llevan a tumbos hasta el vertedero; esperas que con el meneíto se abra la puerta y se descubra el pastel… la cámara lenta y la tensión generada en la escena va increscendo hasta conseguir llegar a un cliffhanger tal que… nada, coitus interruptus, no pasa nada; echan la caja fuerte por el vertedero y se hunde en un hoyo. Un chasco.

Más adelante, como epílogo, vemos al asesino (que salió de rositas) intentando seducir a otra jovencita, al lado de un precipicio/barranco/desnivel importante, esperas que ella se le ponga farruca y lo empuje a la mierda, pero no ocurre…

Desde un plano cenital vemos cómo se desprende una estalactita de hielo de una rama, y dices: POR BAD TASTE Y BRAINDEAD! SÍ! mientras asistes con ojos más abiertos que ojete de gorila a lo que va a ser una escena gore mientras la punta de hielo se aproxima a cámara lenta hacia la cabeza del asesino, y es en ese momento cuando… gritas de odio porque le ha caído en el hombro y no le ha hecho nada más que desequilibrarse, tropezar y caer por el barranco hasta morir en una cornisa con los huesos destrozados.

Sí, al final el malo muere, pero no por un acto de venganza, sino por haberse tropezado… Un bajón. Peter Jackson, me has fallado!

Las escenas oníricas de Susie en ‘su cielo’ son muy guays, que son reflejo de lo que ocurre en el mundo real. Me moló mucho el momento barcos embotellados contra la costa. Los intentos de comunicación con el más acá son pocos y bonitos, pero no pasan de ‘creo que he oído algo’, o ‘esto se ha movido’. Lo más sobrenatural que se vive en la casa de Susie es ver cómo el reflejo de una llama se mueve y baila con el aire, mientras que la llama en sí no está más quieta porque no puede.

En resumen, The lovely bones no está mal, no aburre, pero defrauda mucho, y las cosas de besitos y primeros amores en una niña de 14 años se puede ver como se ve, ñoño, o como el director quiere que lo veamos (aunque no lo consigue), que es el ‘mira qué penita que la niña se ha perdido todo lo bonito de la adolescencia’. Sí, pero no.