Prisioneros (2013), atrapados dentro del laberinto

Prisioneros - poster

TÍTULO ORIGINAL:
Prisoners

NACIONALIDAD:
EEUU

AÑO:
2013

DURACIÓN:
153 min.

DIRECTOR:
Denis Villeneuve

GUIÓN:
Aaron Guzikowski

MÚSICA:
Jóhann Jóhannsson

FOTOGRAFÍA:
Roger Deakins

REPARTO:
Hugh Jackman, Jake Gyllenhaal, Viola Davis, Maria Bello, Terrence Howard, Melissa Leo, Paul Dano, David Dastmalchian, Dylan Minnette, Erin Gerasimovich, Kyla Drew Simmons, Zoe Soul, Len Cariou, Wayne Duvall, Sandra Ellis Laffert

Sinopsis

Keller Dover se enfrenta a la peor de las pesadillas: Anna, su hija de seis años, ha desaparecido con su amiga Joy y, a medida que pasa el tiempo, el pánico lo va dominando. Desesperado, decide ocuparse personalmente del asunto. Pero, ¿hasta dónde está dispuesto a llegar para averiguar el paradero de su hija?

Dioses, demonios y monstruos…

Prisioneros es un impresionante thriller que consigue mantenerte pegado a la pantalla y en tensión durante dos horas y media a pesar de su ritmo pausado. Si eso solo ya no es un tremendo mérito, no sé qué podría serlo.

Een manos de algún otro director, un drama familiar mezclado con investigación policial no pasaría de ser un simple telefilm de sobremesa, pero Denis Villeneuve consigue darle un toque distintivo, gracias a varios giros narrativos que evitan la linealidad y caer en el tedio, y añadiendo multitud de detalles que complican el saber cuál puede ser una pista relevante y cuál es una simple trampa sin salida.

Esa sobrecarga de detalles y matices también se usa en la caracterización de los personajes, especialmente los dos protagonistas (inmensos Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal), que no se definen solo por lo que cuentan, o por lo que otros dicen de ellos, sino también por todo su entorno, por como visten, como se mueven, pequeños tics, etc., transmitiendo la sensación de que ambos tienen un trasfondo mucho mayor de lo que se revela.

La ambientación nublada, fría y lluviosa contrasta con la amplitud de espacios y la luminosidad del pueblo, logrando una atmósfera envolvente llena de una intensidad dramática y agobiante increíble.

Segunda película de Villeneuve que veo después de la maravillosa La llegada, y no tengo duda de que terminaré viendo toda su filmografía lo antes posible.