Mutronics (1991) – o “la película de Mark Hamill con bigotazo portugués”

Mutronics reúne todo para ser una película fácilmente olvidable, desde su comienzo, medianamente serio, hasta su “espectacular” final, con sus combates de aikido alienígenas y todos sus coloridos monstruos, con sus maquillajes de ultima. (vía HDH)

Sinopsis: Filme basado en un comic japonés (Guyver, creación de Yoshiki Takaya), relata la historia de un estudiante que es transformado con la ayuda de un antiguo ingenio, en una criatura superhumana. Un agente de la CIA (Hamill) está tras la pista de los Zoanoides, una raza de mutantes que intentan obtener el artefacto.

Y como promesa para Berantino, quien no sabía mucho de la carrera de Luke Skywalker Mark Hamill fuera de Star Wars, vamos a ver uno de sus papeles menos conocidos: Mutronics.

Una película realmente espantosa, que sólo un zinéfilo como el que escribe podría ver (y hasta disfrutar) entera, y más de una vez (aunque no seguida).

Cuando te pones a ver la trayectoria profesional del reparto de la trilogía clásica de Star Wars, te das cuenta que sólo Harrison Ford continuó apareciendo en películas como protagonista, y grandes producciones… sin embargo, sus compañeros no han tenido esa suerte.

El caso actual, de Mark Hamill, si bien es cierto que no ha estado mucho delante de las cámaras, las veces que ha estado, han sido de lo peor… salvando 2 (Una nueva esperanza y El Imperio Contraataca). Por suerte, su carrera estuvo más centrada en poner voces a dibujos animados de la Warner y a los personajes de Star Wars de los videojuegos.

Después de esta breve introducción, vamos a analizar un poco esta película… o destriparla, más bien, aunque no hay mucho ni que analizar, ni que destripar.

Primero, el trailer:

En serio… la verías?

Es como un mal episodio de los Power Rangers o de Bioman, con Mark Hamill por ahí con cara de “estoy acabado, y lo sé…”, y con un bigote que no ayuda. Y si no estaba acabado, después de esta película, se sentenció por completo.

La película es mala, aburrida, las supuestas notas de humor no hacen reír a nadie, las peleas son de chiste, la fotografía es muy cutre… en fin, una joyita de las buenas!

Es realmente tan mala, que es cojonuda para partirte el chorizo con los amigos en una noche de reunión; alcohol imprescindible, pero de calidad… un rioja reserva estaría bien, y una tablita de quesos manchegos. Sólo así, se puede pasar un buen rato con esta película.

Por cierto, el final es memorable… No diré más, porque tiene cierta gracia… xD