Los hombres de verdad no lloran…

salvo que sea con la escena final de Terminator 2:

Joder, casi estoy a punto de empezar a llorar de nuevo, menos mal que no he querido verlo otra vez…

ESTO NO SE LE PUEDE HACER A UN HOMBRE!!

A lo mejor con la Colonia de Bruce Willis tendría huevos para hacerlo… no, estoy seguro de que Bruce Willis también llora como una nena viendo esta escena.

Y esto, gracias a los cielos, no se hizo realidad. Rambo no puede morir! Como dijo Trautman (o Truman, según doblajes): “Ese hombre es excepcional con armas de fuego, con el cuchillo, ¡con sus propias manos! Un hombre que está entrenado para ignorar el dolor, las condiciones climatológicas, vivir de lo que da la tierra, comer cosas que harían vomitar a una cabra .”

Esta escena no sólo me haría llorar, sino que intentaría suicidarme…

Os imagináis una vida sin Rambo II, Rambo III, John Rambo (aka Rambo IV) o The Expendables (aka, para mí, Rambo V)? Eso no sería vida, sería un infierno. Una existencia así es lo que me hace plantearme meterme con alguna clase de drogadicción…

Arnold is Número uno... tú sí que sabes!