Cisne Blanco (2013)… presentando la danza marcial

Cisne_blanco_poster

TÍTULO ORIGINAL Assassins Run
AÑO 2013 NACIONALIDAD Estados Unidos
DIRECTOR Robert Crombie
GUIÓN Robert Crombie
REPARTO Christian Slater, Sofya Skya, Cole Hauser, Angus Macfadyen, Marianna Khalifman, Svetlana Tsvichenko, Alexander Rapoport, Romuald Makarenko, Boris Birman, Yuliya Men
SINOPSIS La primera bailarina del ballet rusa, la famosa Maya, es una mujer envidiable. Profundamente enamorada de su marido, un próspero y apuesto magnate del pétroleo, tienen una niña de ocho años, pero de la noche a la mañana su vida da un vuelco inesperado.

Curiosa idea la de mezclar ballet y artes marciales, aunque muy mal ejecutada. El eje de la historia es el de cualquier cinta de acción ochentera: protagonista que lleva una vida más o menos normal se ve involucrado con elementos criminales que secuestran/torturan/matan a un familiar/amigo/ser querido/mascota, algo que evidentemente clama venganza. En la mayor parte de esas películas el prota tiene conocimientos de combate (artes marciales, ex-militar, mercenario…); en ésta, la protagonista es una conocida bailarina rusa…

Continuamos tras el Tour en l’air

Antes de nada, hay que remarcar que el cartel ha debido ser concebido con la idea de ser un anti-spoiler, porque no refleja absolutamente nada de lo que vemos en pantalla.

“Cisne blanco” es un batiburrillo de muchas cosas: especulación financiera, historia romántica pastelosa, extorsión criminal, cárcel de mujeres (y fuga)… y ya hacia el final, un poco de acción. Nada sorprendente ni emocionante. Está todo narrado de una forma muy torpe y sin interés ni cuidado en los detalles. Lo único que podría salvar un poco el asunto es el uso de movimientos de ballet como forma de lucha, pero ni siquiera: las peleas están, paradójicamente, mal coreografiadas, y salvo algún saltito y un par de levantamientos de pata dignos de Yanclod Bandan no hay nada novedoso, interesante ni que justifique el que los matones de la peli saquen la pipa y cosan a tiros a la protagonista a las primeras de cambio.

Sin duda, es una de las mejores interpretaciones de Christian Slater, a la altura de su participación en “Entrevista con el Vampiro” (1994) o del papelazo de Steven Seagal en “Decisión crítica” (1996)

  • No sé si me apetece verla… Al Slater lo tengo cruzado desde que estropeó Alone in the dark… xD