“Bunraku” (2010) – de Dick Tracy a Kill Bill pasando por el teatro de marionetas japonés

El Bunraku (文楽) es el nombre genérico por el que es conocido el teatro de marionetas japonés Ningyō jōruri (人形浄瑠璃) (marionetas e historias contadas). Se caracteriza por la unión de tres artes escénicas distintas, las marionetas (ningyō), la recitación (jōruri) a cargo del recitador (tayū) y la música del shamisen.

vía Wikipedia

DIRECTOR Guy Moshe
GUIÓN Guy Moshe
MÚSICA David Tom
FOTOGRAFÍA Juan Ruiz Anchía
REPARTO Josh HartnettGackt CamuiWoody HarrelsonKevin McKiddRon PerlmanDemi MooreJordi MollàMark IvanirLarnell Stovall
SINOPSIS Un misterioso vagabundo (Josh Hartnett) y un samurái japonés llamado Yoshi (Gackt Camui) llegan por separado a una ciudad que vive aterrorizada por la banda criminal encabezada por Nicola (Ron Perlman) y una “femme fatale” (Demi Moore). Cuando se conocen deciden unir sus fuerzas y acabar con ellos, actuando a las órdenes del propietario del Saloon (Harrelson).

Muy mal se portó la crítica con esta película, y es una pena, porque la película no está nada mal, ciertamente… parece que cualquier película que se aleje mínimamente de los cánones de la comercialidad, ha de ser castigada a permanecer en el anonimato.

Desde luego, los espectadores que quieran ver un catálogo de explosiones estilo Michael Bay, o una tonelada de efectos visuales, no están dando con la película adecuada… los que busquen una fotografía especial, diferente y una puesta en escena impecable, están de suerte.

Bunraku es un juguete cool tan insensato como sorprendente. Es una mezcla delirante de thriller intemporal, western, epopeya de artes marciales y cómic, con algunas gotas de animación.

vía La Vanguardia

Colorista como Dick Tracy y comiquera como Kill Bill, a la que copia el tufillo western. Muchas de sus escenas nos transportan a paisajes y árboles de papel, cielos de cartón. Entre tanto, peleas de artes marciales, duelos a espada y mil detalles más para los que harían falta muchas horas…

En fin, 124 minutos de cómic en movimiento, con claras referencias a Kill Bill, los western, Sin City (y el mundo del cómic en general)… con un narrador omnisciente (como marcan los cánones del bunraku)

Sólo cambiaría una cosa de la película, Josh Hartnett… no lo veo en el papel de héroe tipo-duro que pretende interpretar, no obstante, cumple su cometido y se deja ver.

Jordi Mollà cubre la presencia española en la cinta, muriendo a los 2 minutos de comenzar la película, con un pequeño papel de villano que cae a manos de otro más villano aún.