Déjame entrar (2008)

Sinopsis: Oskar es un chico de 12 años que sufre continuamente el acoso de algunos compañeros de su clase. Su deseo de tener un amigo parece hacerse realidad cuando conoce a Eli, una niña de su misma edad que acaba de mudarse a la casa de al lado. Pero Eli es una niña misteriosa: es muy seria, está muy pálida, sólo sale por las noches y aparentemente no le afectan las temperaturas heladas. Una serie de desapariciones y asesinatos inexplicables coinciden con la llegada de la chica.

Hace unos días iBanhoe nos recordaba y refrescaba sobre los remakes que se nos echan encima, entre ellos “Déjame entrar”, la película de la que trata este post.

En primer lugar, todo lo que tenga que ver con el terror, vampiros, hombres lobo, momias y sobre todo, Zombies, me atrae… salvo que alguien nombre la trilogía Crepúsculo, que entonces saco las armas del armario… Para continuar, que iBanhoe hable, o mencione una película de vampiros donde la gente habla, no tiene bigote y encima, es en color, es todo un detalle por su parte, y hay que prestarle cierta atención… pero cómo no, siempre hay truco en todo lo que ese ser abominable, sí, sigo hablando de iBanhoe, dice y recomienda… ES UNA PELÍCULA SUECA!

El director me dijo que mi desnudo era necesario para el entendimiento del film en todo su dramatismo

Qué bueno se puede decir sobre un país que es tan útil como Suiza en una guerra mundial? Nada, está claro. Pues bien, su cine no iba a ser para menos, porque menudo tostón de película. 114 minutos oficiales, pero la sensación térmica que te dejan es de 240… cosa más aburrida de planos innecesariamente largos, falta de diálogos, y los 4 que hay no son ni interesantes, en fin, una pérdida de tiempo. Lo único bueno que tuvo esta película fueron las palomitas que me hice en el microondas para acompañar (gracias Gadis!).

En fin, al turrón… la película está dirigida por un tal Tomas Alfredson, una especie de directorucho autista que se entretiene malgastando metros de cinta filmando copos de nieve durante minutos y minutos. Quien además debería visitar a algún psicoterapeuta por su obsesión por los desnudos infantiles.

Los personajes, los 2 niños de la película… tienen tanta credibilidad como actores como el plato de lentejas que cobraron por la actuación.

El niño, Oskar, un pequeño psicópata que espera a explotar para reventarle la cara a otro niño que “lo insulta”… joder, yo lo pasé peor en el colegio y no me quejaba tanto.

Aquí entre las pajas, me hago una.

La niña, Eli, una vieja vampira encerrada en el cuerpo de una niña, que es capaz de saltarse las normas básicas de un vampiro, como “no entrar en una casa a la que no has sido invitado”… pero espera… la niña entró anteriormente en la casa, y después tienen que darle permiso de nuevo??? qué clase de nuevas normas se inventa este Tomas Alfredson… racor señor Alfredson, racor!!

En fin, no puedo decir nada bueno sobre esta película, de modo que no diré más que lo siguiente: deseo con todo mi corazón que el remake yanki salga pronto a la luz, porque seguramente sea mil veces mejor que esta truñada albina.

El trailer? tan emocionante como la película.