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Marketing de cine

Por un lado hay marketing y por otro lado hay cine, y cuando se juntan tenemos marketing de cine (a veces hasta yo mismo me sorprendo de la facilidad de palabra que tengo).

Tras el salto veremos algunos ejemplos de buen marketing para una película y ciertos ideales que debemos buscar para conseguir que nuestro producto venda.

Vamos a rodar una película y queremos que sea un éxito. Más allá de la calidad de la película, lo que queremos es que se hable de la peli y que nos reporte muchos beneficios antes incluso de estrenarla. Vamos a ver de qué maneras podemos invertir nuestro dinero para conseguir más del mismo. Y veamos algunas buenas prácticas para que nuestro marketing sea respetuoso y eficiente, tanto con el medio donde se publique como por el posible espectador del mismo.

El negocio con una película empieza en el momento en que se anuncia que se va a rodar X película (que no una película X). Cuando ya están firmados los contratos y se empieza el rodaje, y se detiene (temporalmente) cuando se estrena la película y compras la entrada.

Durante esa campaña de marketing nos han creado la necesidad de ver la película, de comprar el producto, de darles un Me gusta, y de colaborar nosotros mismos en la difusión de dicha campaña, bien sea hablando a nuestros amigos o como hacemos a veces en esta web, criticando las películas.

Una vez terminas de ver la película, si te gusta, se habrá reactivado la campaña para ti, y volverás a ver la publicidad, querrás comprarte el blu-ray y las revistas coleccionables con especiales de la película, quizás una camiseta o un recuerdo que llevar contigo, quizás un muñeco de acción que colocar entre el goku que tienes debajo de la lámpara de tu escritorio y el terrario con tu tarántula, quién sabe… Tendrás esa necesidad. O no, si después de tanto hype la película te parece un truño y pasas de todo.

Pero volvamos a ese largo momento entre el inicio del rodaje y el estreno de la película, cuando todavía no has comprado la entrada…

¿Cómo se gesta ese marketing online?

Hablaré sólo del marketing online dado que vivimos en un mundo completamente digital y apenas compramos revistas o fanzines donde informarnos como haciamos antes.

Los principales culpables somos los medios, tanto los más grandes como nosotros, los más chiquitos. Veámoslo con un ejemplo más o menos reciente… Iron Man.

Mientras que Cinemanía dirá algo del estilo de:

Comienza el rodaje de la próxima película de Robert Downey Jr., interpretando al superhéroe Iron Man. La película estará dirigida por Jon Favreau, a quien conocemos de películas anteriores como Elf o Zathura, lo que se traduce en un significante cambio de registro. En el caso de Downey Jr. supone la vuelta a la gran pantalla después de una época un tanto oscura en su carrera y vida personal.

En Zinemaníacos diremos algo del estilo de:

Iron Man cobra vida gracias a Robert Downey Jr. y Jon Favreau. La creación de Stan Lee y Jack Kirby pronto volará en la gran pantalla. Esto supondrá una nueva etapa para Marvel en el cine, después del bajón sufrido por Spider-man 3 el pasado año.

Lector habitual de Zinemaníacos

Es decir, 2 tipos de lectura para 2 tipos de medio, y para 2 tipos de lector. Un lado más serio, un lado más friki. Pero ambos lados añaden publicidad (normalmente gratuita en el caso de los medios pequeños) que aporta interés y suman un granito de arena a ese marketing involuntario.

Una vez tenemos el rodaje asentado comienza el marketing en serio y se reduce, hoy en día, a 3 cosas: imágenes del rodaje, pósters de la película y tráilers. Cambiemos de ejemplo… Batman v Superman.

Todo comenzó con un simple tweet… 2 años antes del estreno de la película.

Y se armó la gorda… En un clic se nos pasaron a todos las malas críticas o expectativas que teníamos con Ben Affleck como Batman. El traje molaba, el coche molaba, y con una simple foto y un texto en el que no hablas de más que de la misma foto, empiezas una campaña de marketing brutal.

Después los carteles, los tráilers revelaciones para futuras películas y un largo etcétera que aún hoy continúa, habiendo pasado la película y la siguiente, Escuadrón Suicida y apuntando detalles para la siguiente, Justice League.

Ojo, montar una súper campaña de marketing no tiene en absoluto nada que ver con la calidad de la película o lo que recaude o las críticas que reciba, pues como indiqué arriba, la campaña se detiene en cuanto compras la entrada, antes de ver la película.

Lo han conseguido, has picado, ahora depende del director, guionista y reparto que te enganchen para cuando salgas de la sala de cine y quieras seguir comprando el producto.

A nivel RRSS la cosa es tan simple como complicada (en serio, no sé aún cómo no me dieron a mí el Nobel de Literatura). Si tienes dinero, la campaña es simple: paga. Si no lo tienes, necesitas muchos amigos, o un producto que se venda solo. Y si tienes ambos, la película será un éxito antes y después del rodaje.

Si tienes dinero, compras campañas publicitarias. Mínimo en 2 plataformas: Google Adsense (obligatorio) y Facebook Ads (recomendable). Orientas la campaña al público a quien va destinado el producto, horarios de anuncio, etc…

Quiero que mis anuncios de Batman v Superman estén destinados a varones, de entre 18 y 35 años, hispanohablantes con intereses en cómics y literatura, películas de ciencia ficción y tecnología.

Listo, ya tienes creada la base con el potencial comprador de Batman v Superman para España y Latinoamérica.

Si no tienes dinero, necesitarás el boca a boca de tus amigos (esto es válido para cualquier tipo de producto que intentes vender), pedir favores a blogs como Zinemaníacos (porque los grandes no te van a hacer ni caso si no hay un padrino detrás) y rezar lo que sepas. Si el producto es bueno, lo venderás, y si no, no.

Si el producto se vende solo… ¿Cómo se va a vender solo? Hay cierta clase de proyectos de cine que siempre van a triunfar. Siempre. ¿Un ejemplo? Star Wars.

Desde El despertar de la fuerza se cargaron su filisofía de: Trilogía. Una peli cada 3 años.

Ahora tendremos 1 película por año, cuyo estreno coincidirá casualmente con Navidad. Star Wars se vende solo. Al público ya nos han ganado desde hace muchos años (ganado es la palabra) y vamos a comprar el producto sí o sí.

Veremos los tráilers nos descargaremos el póster, compraremos la revista y los álbumes de cromos, iremos al cine disfrazados y al salir entraremos al hipermercado a comprar el muñeco (uno para mí, otro para regalar), y cuando salga la película la compraremos, y después la versión extendida, y después la trilogía, y luego el pack de la saga.

Pero pocos productos consiguen lo que consigue Star Wars. Los demás tienen que currárselo un poco (algunos no demasiado: Disney -las de dibujos-, Pixar, Marvel -pre y post Disney-) y tirar de campañas.

Y en esto del marketing hay un par de términos que algunos estamos aburridos de escuchar como son: trending topic y hype. Por si hay algún trasnochado los resumo:

Cualquier distribuidora de cine querrá que su película tenga mucho hype para ser trending topic y ser un éxito en taquilla. Aunque la película sea una mierda, que venda mucho para que cubra gastos y de beneficios.

Y por el contrario, tenemos otra técnica de marketing, o anti-marketing, que lo que busca es que algo no tenga éxito. Y para ello tenemos el FUD.

Ejemplo: Hola, soy Marvel y voy a hacer que todos mis fans digan que la próxima peli de DC es un cagao para que nadie la vea.

Todo es legítimo, pero ciertos fudders, también llamados trolls, se ven de lejos, y lo mejor es seguir la premisa de: Don’t feed the troll.

Así que espero que estas pistas os puedan guiar hacia unas buenas prácticas de marketing o al menos para saber detectarlas y comprar o no comprar el producto, pero a sabiendas de que te lo están intentando vender.

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