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Thor: Ragnarok (2017), poco rock y mucho rollo

TÍTULO ORIGINAL:
Thor: Ragnarok
NACIONALIDAD:
Estados Unidos
AÑO:
2017
DURACIÓN:
130 min.
DIRECTOR:
Taika Waititi
GUIÓN:
Eric Pearson, Craig Kyle, Christopher Yost (Cómic: Stan Lee, Larry Lieber, Jack Kirby)
MÚSICA:
Mark Mothersbaugh
FOTOGRAFÍA:
Javier Aguirresarobe
REPARTO:
Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Tessa Thompson, Mark Ruffalo, Idris Elba, Karl Urban, Anthony Hopkins, Benedict Cumberbatch, Jeff Goldblum, Sam Neill, Ray Stevenson, Tadanobu Asano, Taika Waititi, Stan Lee, Rob Mayes, Rachel House, Luke Hemsworth, Charlotte Nicdao, Matt Damon, Zachary Levi

Sinopsis

Este fin de semana ha tocado sesión en el maravilloso Cine-teatro Salesianos de Vigo (¿mola el logo en la imagen destacada? ;D ) donde hemos visto como Thor era atrapado en un lejano rincón del universo sin su poderoso martillo. Allí debía encontrar una manera de regresar a Asgard cuanto antes para detener el Ragnarok, lo que significaría la destrucción de su planeta natal y el fin de la civilización Asgardiana a manos de una todopoderosa y nueva amenaza, la implacable Hela.

Risas sin chispa

Thor: Ragnarok empieza con un prólogo que contiene un estupendo homenaje a Monkey Island 2 (desconozco si es intencional o no) y una trepidante pelea en la que vemos, creo que por primera vez, la mejor traslación a live-action de las habilidades de lucha particulares del Dios del Trueno. Todo aderezado musicalmente por «Immigrant Song», lo cual casi siempre da puntos extra… excepto al final de la película, casi dos horas después, donde el uso del mismo tema sirve para sacarte del sopor en el que estás sumido. Porque sí, después de una excelente escena inicial, Thor: Ragnarok es un mojón inmenso.

Lo triste es que la base de la historia era buena. El origen y las motivaciones de Hela, la revelación de las mentiras en el pasado de Odin y Asgard, los escuadrones de la Muerte, las ejecuciones, los refugiados asgardianos… Todo demasiado serio y dramático. Era necesario un poco de humor como alivio, pero se han pasado de rosca. La película está saturada de chistes tontos, acumulación de gags sin gracia y un tono de parodia digno de los hermanos Farrelly (o los Wayans, por usar una referencia más actual). Humor sin gracia que no sirve para aligerar el tono dramático, sino que lo sepulta completamente y hace imposible disfrutar de lo que realmente quieren contarnos.

Cate Blanchett se come a cualquiera que se atreva a salir junto a ella en pantalla. Si la recuperan para próximas pelis, que se vaya preparando ese tal Thanos… aunque probablemente la acaben convirtiendo en un mal chiste, igual que hicieron con Tom Hiddleston… Na, mejor que no vuelva a salir.

Lo más demencial es ver a Idris Elba haciendo un cosplay del Bishop de X-Men: Días del futuro pasado y ofreciendo una interpretación mejor de Roland Deschain que en La Torre Oscura.

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