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The Forest of Love (2019), una película para gente sensible

The Forest of Love - poster
TÍTULO ORIGINAL:
Ai-naki Mori de Sakebe
NACIONALIDAD:
Japón
AÑO:
2019
DURACIÓN:
151 min.
DIRECTOR:
Sion Sono
GUIÓN:
Sion Sono
MÚSICA:
Kenji Katoh
FOTOGRAFÍA:
Souhei Tanigawa
REPARTO:
Kippei Shiina, Shinnosuke Mitsushima, Eri Kamataki, Kyoko Hinami, Young Dais, Natsuki Kawamura, Yuzuka Nakaya, Dai Hasegawa, Chiho Fujii, Tsukino Yamamoto, Manaka Kinoshita, Miyu Kinoshita, Yuki Nagashima, Gaku Sano, Takato Yonemoto, Nana Mizoguchi, Nami Uehara, Sho Yakumaru, Fûsaku Tani, Shin Shimizu, Hideyuki Kobashi, Yuki Ashida, Cyborg Kaori, Hajime Tsukumo, Sei Matobu, Denden

Sinopsis de The Forest of Love

En un instituto femenino, Mitsuko y Taeko preparaban una adaptación de Romeo y Julieta solo con chicas. Ambas mantenían una peculiar relación con Eiko, que iba a interpretar a Romeo, hasta que muere atropellada en un accidente. Las chicas del grupo de teatro realizan un pacto de suicidio, pero Mitsuko y Taeko sobreviven. Años después, Jay y Fukami conocen a Shin y juntos deciden rodar una película para ganar un festival de cine. Cuando el cantante y playboy Joe Murata, un estafador que manipula a la gente, se cruza en su camino, deciden contar la historia de su turbulenta relación con Mitsuko.

Sion Sono Greatest Hits

The Forest of Love es una película escrita y dirigida por Sion Sono, lo cual ya la califica casi como solo apta para seguidores acérrimos. Pero es que además es una recopilación del universo fetichista del autor, con todos los elementos y obsesiones vistos a lo largo de su filmografía. Y, como siempre, tirando hacia el exceso.

Basada libremente en la carrera delictiva de Futoshi Matsunaga, un asesino en serie que defraudó y torturó a sus víctimas entre 1996 y 1998. Al igual que en Cold Fish (2010), la etiqueta de «basada en hechos reales» significa que la realidad no es más que un punto de apoyo para desplegar una historia retorcida y extravagante.

Una historia de cine dentro del cine (con ciertos paralelismos con Why don’t you play in hell (2013)) en el que realidad y ficción se entrecuzan, y que da un repaso a temas como la toxicidad del amor, el sexo, la muerte, la tradición, la sumisión, la culpa, las apariencias, la manipulación… con unas gotas de sadomasoquismo, humor negro y un poco de gore (atención especial al completo tutorial para deshacerse de un cadáver y convertirlo en albóndigas).

Al principio da la impresión de que el director ha cogido las páginas del guión, las ha tirado al aire y ha realizado el montaje final según las ha ido recogiendo del suelo. Con un sistema caótico de presentación de personajes y situaciones a través de flashbacks y capítulos típico en varias de sus otras películas, a medida que avanza el metraje el batiburrillo inicial de temas e ideas va tomando forma y linealidad hasta que, en el desenlace, se recupera uno de los elementos introducidos al comienzo y que, aún estando presente a lo largo de toda la historia, parecía una trama secundaria y sin interés.

En la banda sonora destacan dos temas de música clásica que son reiterativos (algo también habitual en la filmografía de Sono): el Canon en re mayor de Pachelbel y el Adagietto de la Sinfonía no. 5 de Gustav Mahler. Ambos temas fueron ya usados en Antiporno (2016) y Guilty of Romance (2011), respectivamente.

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